Often A Bird – Wim Mertens. Un Hombre del Renacimiento en el siglo XX. Inteligencia y Personalidad 1


Often A Bird, de Wim Mertens. Naturaleza y estructura de la Inteligencia y la Personalidad 1
¿Sabemos  qué es la Inteligencia? ¿Sabemos  qué es la Personalidad?
¿Conocemos el gato de Schrödinger?

http://www.youtube.com/watch?v=XBb3Vchh6jU
http://www.youtube.com/watch?v=XBb3Vchh6jU&feature=player_embedded
http://www.wimmertens.be/
http://www.slideshare.net/IgnacioNieto/dal-y-la-razn-area

A LA LÍNEA

di Rafael Alberti

A TI, contorno de la gracia humana,

recta, curva, bailable geometría,

delirante en la luz, caligrafía

que diluye la niebla más liviana.


A ti, sumisa cuanto más tirana,

misteriosa de flor y astronomía

imprescindible al sueño y la poesía,

urgente al curso que tu ley dimana.

A ti, bella expresión de lo distinto,

complejidad, araña, laberinto

donde se mueve presa la figura.

El infinito azul es tu palacio.

Te canta el punto ardiendo en el espacio.

A ti, andamio y sostén de la Pintura.

EL ÁNGEL DE LOS NÚMEROS
di Rafael Alberti

VÍRGENES con escuadras
y compases, velando
las celestes pizarras.

Y el ángel de los números,
pensativo, volando
del 1 al 2, del 2
al 3, del 3 al 4.

Tizas frías y esponjas
rayaban y borraban
la luz de los espacios.

Ni sol, luna, ni estrellas,
ni el repentino verde
del rayo y el relámpago,
ni el aire. Sólo nieblas.

Vírgenes sin escuadras,
sin compases, llorando.

Y en las muertas pizarras,
el ángel de los números,
sin vida, amortajado
sobre el 1 y el 2,
sobre el 3, sobre el 4…
A LA DIVINA PROPORCION (1946)
di Rafael Alberti

A TI, maravillosa disciplina,
media, extrema razón de la hermosura
que claramente acata la clausura
viva en la malla de tu ley divina.

A ti, cárcel feliz de la retina,
áurea sección, celeste cuadratura,
misteriosa fontana de mesura
que el Universo armónico origina.

A ti, mar de los sueños angulares,
flor de las cinco formas regulares,
dodecaedro azul, arco sonoro.

Luces por alas un compás ardiente.
Tu canto es una esfera transparente.
A ti, divina proporción de oro.

La definición de la inteligencia se alteró a partir del año 1935, una teoría cuántica movió las estructuras científicas, religiosas y lingüísticas. Pero, antes en 1927, en España, hubo una conjunción cósmica biológica, sin igual….

http://cedros.residencia.csic.es/docactos/5347/Programa_de_mano/Programa_de_mano05347002.pdf
http://www.residencia.csic.es/pres/historia.htm

http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-09341998000100009

John Melhuish Strudwick

ODA A SALVADOR DALÍ
Una rosa en el alto jardín que tú deseas. 

Una rueda en la pura sintaxis del acero. 

Desnuda la montaña de niebla impresionista. 

Los grises oteando sus balaustradas últimas.

Los pintores modernos en sus blancos estudios, 

cortan la flor aséptica de la raíz cuadrada. 

En las aguas del Sena un ice-berg de mármol 

enfría las ventanas y disipa las yedras.

El hombre pisa fuerte las calles enlosadas. 

Los cristales esquivan la magia del reflejo. 

El Gobierno ha cerrado las tiendas de perfume. 

La máquina eterniza sus compases binarios.

Una ausencia de bosques, biombos y entrecejos 

yerra por los tejados de las casas antiguas. 

El aire pulimenta su prisma sobre el mar 

y el horizonte sube como un gran acueducto.

Marineros que ignoran el vino y la penumbra, 

decapitan sirenas en los mares de plomo. 

La Noche, negra estatua de la prudencia, tiene 

el espejo redondo de la luna en su mano.

Un deseo de formas y límites nos gana. 

Viene el hombre que mira con el metro amarillo. 

Venus es una blanca naturaleza muerta 

y los coleccionistas de mariposas huyen.

                                *  *  *
Cadaqués, en el fiel del agua y la colina, 

eleva escalinatas y oculta caracolas. 

Las flautas de madera pacifican el aire. 

Un viejo dios silvestre da frutas a los niños.

Sus pescadores duermen, sin ensueño, en la arena. 

En alta mar les sirve de brújula una rosa. 

El horizonte virgen de pañuelos heridos, 

junta los grandes vidrios del pez y de la luna.

Una dura corona de blancos bergantines 

ciñe frentes amargas y cabellos de arena. 

Las sirenas convencen, pero no sugestionan, 

y salen si mostramos un vaso de agua dulce.

                                *  *  *
¡Oh, Salvador Dalí, de voz aceitunada! 

No elogio tu imperfecto pincel adolescente 

ni tu color que ronda la color de tu tiempo, 

pero alabo tus ansias de eterno limitado.

Alma higiénica, vives sobre mármoles nuevos. 

Huyes la oscura selva de formas increíbles. 

Tu fantasía llega donde llegan tus manos, 

y gozas el soneto del mar en tu ventana.

El mundo tiene sordas penumbras y desorden, 

en los primeros términos que el humano frecuenta. 

Pero ya las estrellas ocultando paisajes, 

señalan el esquema perfecto de sus órbitas.

La corriente del tiempo se remansa y ordena 

en las formas numéricas de un siglo y otro siglo. 

Y la Muerte vencida se refugia temblando 

en el círculo estrecho del minuto presente.

Al coger tu paleta, con un tiro en un ala, 

pides la luz que anima la copa del olivo. 

Ancha luz de Minerva, constructora de andamios, 

donde no cabe el sueño ni su flora inexacta.

Pides la luz antigua que se queda en la frente, 

sin bajar a la boca ni al corazón del bosque. 

Luz que temen las vides entrañables de Baco 

y la fuerza sin orden que lleva el agua curva.

Haces bien en poner banderines de aviso, 

en el límite oscuro que relumbra de noche. 

Como pintor no quieres que te ablande la forma 

el algodón cambiante de una nube imprevista.

El pez en la pecera y el pájaro en la jaula. 

No quieres inventarlos en el mar o en el viento. 

Estilizas o copias después de haber mirado, 

con honestas pupilas sus cuerpecillos ágiles.

Amas una materia definida y exacta 

donde el hongo no pueda poner su campamento. 

Amas la arquitectura que construye en lo ausente 

y admites la bandera como una simple broma.

Dice el compás de acero su corto verso elástico. 

Desconocidas islas desmiente ya la esfera. 

Dice la línea recta su vertical esfuerzo 

y los sabios cristales cantan sus geometrías.

                                *  *  *
Pero también la rosa del jardín donde vives. 

¡Siempre la rosa, siempre, norte y sur de nosotros! 

Tranquila y concentrada como una estatua ciega, 

ignorante de esfuerzos soterrados que causa.

Rosa pura que limpia de artificios y croquis 

y nos abre las alas tenues de la sonrisa 

(Mariposa clavada que medita su vuelo). 

Rosa del equilibrio sin dolores buscados. 

¡Siempre la rosa!

                                *  *  *
¡Oh, Salvador Dalí de voz aceitunada! 

Digo lo que me dicen tu persona y tus cuadros. 

No alabo tu imperfecto pincel adolescente, 

pero canto la firme dirección de tus flechas.

Canto tu bello esfuerzo de luces catalanas, 

tu amor a lo que tiene explicación posible. 

Canto tu corazón astronómico y tierno, 

de baraja francesa y sin ninguna herida.

Canto el ansia de estatua que persigues sin tregua, 

el miedo a la emoción que te aguarda en la calle. 

Canto la sirenita de la mar que te canta 

montada en bicicleta de corales y conchas.

Pero ante todo canto un común pensamiento 

que nos une en las horas oscuras y doradas. 

No es el Arte la luz que nos ciega los ojos. 

Es primero el amor, la amistad o la esgrima.

Es primero que el cuadro que paciente dibujas 

el seno de Teresa, la de cutis insomne, 

el apretado bucle de Matilde la ingrata, 

nuestra amistad pintada como un juego de oca.

Huellas dactilográficas de sangre sobre el oro, 

rayen el corazón de Cataluña eterna. 

Estrellas como puños sin halcón te relumbren, 

mientras que tu pintura y tu vida florecen.

No mires la clepsidra con alas membranosas, 

ni la dura guadaña de las alegorías. 

Viste y desnuda siempre tu pincel en el aire 

frente a la mar poblada de barcos y marinos.

Federico García Lorca

Dimensión Dalí, la historia de este pintor artístico está ligada a la historia contemporánea del constructo Inteligencia …. Dalí descubrió, analizó, investigó en pintura y en ciencia como si un Hombre del Renacimiento se tratara. Su estilo personal nos legó obras de una perturbadora fantasía. Usó el método critico paranoico inventado por el propio Dali, que ha producido muchos ensayos y críticas. Inconformista, trabajador, fantasioso, no sabía comprar el pan en la tienda, pero sabía pintarlo como nadie en la historia de la pintura y explicaba los avances científicos como pocos, fue odiado y querido a partes iguales, hasta le hicieron un “juicio surrealista”, pero él “era el tuerto en el país de los ciegos”. Su comprensión por la ciencia se plasmó en sus lienzos, le gustaba que los propios autores científicos le explicaran los proyectos que tenían entre manos. La pasión, técnica y saber hacer  que mostró en todo lo que emprendía suscitó envidias y admiraciones. Su obra le hizo inmortal, un deseo que él anhelaba con todas sus fuerzas hasta que lo consiguió.  ¿Tenía Dalí el factor “G”?
http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:Llcgv-46268896-D0B5-D4BE-D56B-B3F0A38E2858&dsID=Figuracion.pdf
http://digitool-uam.greendata.es//exlibris/dtl/d3_1/apache_media/L2V4bGlicmlzL2R0bC9kM18xL2FwYWNoZV9tZWRpYS8xNzY2.pdf
http://www.fileden.com/files/2008/12/18/2228684/DICCIONARIO%20PRIVADO%20SALVADOR%20DAL%C3%8D.pdf

Galacidalacidesoxyribonucleicacid
1963

Concepto de inteligencia
El concepto de inteligencia en el s. XX se desarrolla en paralelo a la historia contemporánea que nos ha tocado vivir. Antes nos dejaron también definiciones más o menos sofisticadas.

  1. Para Aristóteles la fuente de la diferencia entre el humano de los animales (Nous)
  2. Para Juan Huarte con su teoría multifactorial, aptitudes que interactúan
  3. Para Spencer jerarquía funcional

El concepto contemporáneo de inteligencia se basa en algo más que simples sustantivos encadenados según el poder, el movimiento religioso del momento o los movimientos culturales imperantes.
¿Qué es “ser inteligente”?
El Thesaurus propone:

  • Agudeza
  • Aptitud
  • Agilidad
  • Comprensión
  • Despabilamiento
  • Discernimiento
  • Brillante
  • Incisivo
  • Ingenio
  • Juicio
  • Penetración
  • Percepción
  • Perspicacia
  • Rapidez
  • Razonamiento
  • Sagacidad
  • Sutileza

Y siguiendo el Thesaurus “ser inteligente implica”:

  • La capacidad para adquirir y aplicar el conocimiento
  • La facultad de pensar y razonar
  • La habilidad para comprender y sacar provecho de la experiencia

Según esto la inteligencia es un bien que nos sirve para relacionarnos mejor con nuestro entorno, aprendiendo, utilizando lo aprendido, mediante la capacidad de elaborar cognitivamente lo que acontece y extraer información valiosa de la experiencia.

El hombre de Vitrubuio 
La proporción áurea
De lo que se han dado cuenta los investigadores es de analizar y comparar las concepciones implícitas de Oriente y Occidente sobre la inteligencia. Las teorías implícitas suelen ser vagas y generales, pero en el caso de la inteligencia, podría enriquecerse de las contribuciones realizadas por el análisis de este tipo de teorías de carácter lego.
Encargante:Duque Ludovico Sforza
Ubicación:refectoria de la iglesia dominica de Santa María de las Gracias (Milán)
Estilo artístico:Renacimiento
Técnica:mural ejecutado al temple y óleo sobre dos capas de preparación de yeso extendidas sobre enlucido
Estado de conservación: malo
SONETO A PITÁGORAS

Tu Teorema me enseñó a amar la Geometría
y desde ésta aprendí a adorar la Matemática
quise hacer la existencia menos enigmática
con Platón pensando entrar en la Filosofía.

Pitágoras, ayúdame a alcanzar la armonía
a que la vida sea menos problemática
siendo el estudio y el amor nuestra pragmática
concediéndonos parte de tu sabiduría
.
Apliquemos en todo tu divina proporción
no sintamos temor hacia lo inconmensurable
al transmitir estos valores en la educación
.
Tu doctrina nos enseña lo que es demostrable
Tus números y poliedros engendran percepción
Por eso tu magisterio ha sido perdurable.

Pedro Miguel González Urbaneja.
La concepción lega o implícita de la inteligencia
Las ideas que las personas tienen de la inteligencia surgen de la observación y la experiencia cotidiana de los requisitos y las demandas que el medio impone, de las conductas que las personas desarrollamos para lograr un correcto desempeño de las distintas funciones que son asignadas.
Stenberg (1999) toma como punto de partida las teorías implícitas de la inteligencia por tres motivos:
  1. Guían la forma en que las personas perciben y evalúan su propia inteligencia y la de los demás.
  2. Pueden ser recogidas para la elaboración de teoría explícitas por parte de los científicos.
  3. Las personas nos mostramos más preocupados por la cara práctica, aplicada y diaria de la inteligencia a diferencia de los científicos más preocupados por los aspectos académicos.
  4. Nos ayudan a entender el desarrollo de la inteligencia y las diferencias culturales.

Stenberg y Kaufman (1998) mostraron que en culturas orientales se incluyen cualidades no contempladas en las teorías occidentales. Aspectos como:
  • Confucionismo: la benevolencia y el hacer aquello que es correcto disfrutando del aprendizaje a o largo de la vida cotidiana.
  • Taoísmo: la humildad, la libertad de convencionalismos y el completo conocimiento del yo y del entorno.
  • Budismo e hinduismo: procesos como el despertar de la conciencia, la apercepción, el reconocimiento, la comprensión de los fenómenos, la determinación, el esfuerzo mental o el juicio correcto.

En USA se considera “inteligente”:
  • la capacidad de resolución de problemas prácticos
  • la habilidad verbal
  • competencia social 

En Zambia o Taiwan se considera “inteligente”:
  • las habilidades interpersonales
  • la capacidad de cooperación
  • responsabilidad social

http://alicante.colegioscarmelitas.es/index.php?option=com_content&view=article&id=156:dibulo-de-poligonos-con-regla-y-compas&catid=56:plastica-y-dibujo&Itemid=71

  
En 1955, Salvador Dalí (1904-1989)
 laÚltima Cena de Jesucristo con sus Apóstoles
(óleo sobre lienzo,167 x 268 cm.
National Gallery of Art – Washington)
Evolución del concepto científico de la inteligencia
Sperman (1863-1945), alumno de Wundt, fue de las primeras personas en estudiar la inteligencia. Por analogía  a la física denominó “energía mental” la definición de la naturaleza de la inteligencia. Esta energía se relacionaba con:
  1. Funcionamiento rápido y preciso
  2. ideas precursoras de la investigación en el ámbito de las bases biológicas de la inteligencia
  3. Estudio de los procesos y mecanismos de la conducta intelectual

Formuló los principios noegenéticos que son tres procesos cognitivos vinculados a las leyes de la mente creativa. Estos procesos intervienen en una de las características más importante de la mente: “la capacidad de generar conocimientos a partir de los anteriores adquiridos”.
Böring (1923) un historiador que concluyó: “la inteligencia es aquello que miden los test”. El hombre quería establecer una definición operativa que sirviera de punto de partida hasta que la ciencia permitiera profundizar en la comprensión de la naturaleza de la inteligencia.
Stenberg (1999) planteó una pregunta ¿hemos podido avanzar más allá de esta definición circular y escasamente informativa?
Según Stenberg: “la habilidad para adaptarse, moldear y seleccionar entornos” es lo que refleja la inteligencia.
¿Dónde se ve la inteligencia?
¿Cómo se obtiene la inteligencia?
¿Qué es inteligencia?
¿Cuándo se manifiesta la inteligencia?
¿Cuánto vive la inteligencia?
¿Por qué es importante la inteligencia?
En el s. XX se ha desarrollado diversas reuniones de científicos para llegar a un cierto acuerdo sobre la concepción de la inteligencia. En 1921 y en 1986 se desarrollaron dos symposium con una cuestión importante: Inteligence and ist measurement. Se puede ver la evolución entre estos dos symposium con una diferencia de 65 años.



Los principios del funcionamiento de la inteligencia según Sperman (1923)
Él plantea tres procesos cognitivos fundamentales generadores del contenido mental denominado principios noegenéticos:
  1. Aprenhensión de la experiencia: toda experiencia tiende inmediatamente a evocar el conocimiento de sus elementos y experiencias asociadas. La capacidad que tiene una persona de observar y percatarse conscientemente de sus estados internos de conciencia. Juan Espinosa (1997) nos dijo: “la persona no sólo sabe, sino que también sabe que sabe”. 
  2. Educción de relaciones: la presentación mental de dos o más elementos evoca inmediatamente el conocimiento de las relaciones existentes entre ellos. Cuando una persona tiene en mente dos o más ideas es capaz de inferir o establecer relaciones entre ellas. 
  3. Educción de correlatos: cuando una persona tiene una idea unida a una relación es capaz de generar la idea correlativa. 

Principales corrientes de estudio de las diferencias individuales en inteligencia
Los modelos teóricos existentes acerca del constructo de inteligencia pueden ser organizados para ofrecer una visión coherente del campo en función de los objetivos y métodos de investigación empleados, aquí se recogen los conceptos de inteligencia A, B y C de Hebb (1949) y Vernon y las metáforas de la inteligencia de Stenberg.
Stenberg en 1990 propuso una aproximación al estudio de la inteligencia bajo la consideración de diversas metáforas que reflejarían la forma en que dicho estudio ha sido abordado. La metáfora representa los objetivos y límites de cada modelo.
Representación de las inteligencias:
A: Biológica, evaluada a través de medidas fisiológicas
C: Psicométrica, evaluada a través de los test de CI
B: Social o Práctica índices de carácter psicosocial
La Inteligencia A, B y C

Inteligencia A: potencial innato que posee cada persona para poder aprender y adaptarse al entorno, siendo necesario para desarrollarse intelectualmente. Este potencial estaría genéticamente determinado, y básicamente mediado por la complejidad y la plasticidad del SNC, su sustrato fundamental.
Inteligencia B: manifestación de la inteligencia de las personas en su vida cotidiana. Esta concepción está más cercana a lo que se entiende por inteligencia práctica o inteligencia social
Inteligencia C: aquello que miden los test de CI, la inteligencia psicométrica evaluada a través de los programas estandarizados.
La inteligencia A y B fueron propuestas por Hebb en 1949 y la C por Vernon en 1990.
Los autores que defienden los modelos biológicos sostienen que la Inteligencia A es la inteligencia auténtica, pura, no contaminada por ningún tipo de factor externo de tipo temperamental, motivacional o cultural (Eysenck, 1986, 1987).

Según Vernon (1990) las teorías actuales sobre en inteligencia se centran en los parámetros cognitivos que diferencian a las personas, pero ninguna afronta el problema real de la imposibilidad de comprender y medir de forma apropiada la inteligencia mientras los procesos biológicos y fisiológicos, así como los mecanismos subyacentes a los mismos no sean investigados.
Stenberg, crítico con las medidas reduccionistas aboga por la Inteligencia B, en la medida en que incluyen aspectos muy relevantes para la vida cotidiana de las personas, que la inteligencia biológica e incluso la psicométrica no contemplan.
La metáfora geográfica o estructural

Con esta analogía se pretende elaborar un mapa de la mente, a partir de técnicas psicométricas. Una analogía equivalente elabora una estructura o arquitectura que pretende encontrar las dimensiones fundamentales o factores que constituyen la inteligencia y cómo están organizados configurando estructuras.
Este enfoque generará los modelos psicométricos tradicionales 
Ventajas y desventajas de la metáfora geográfica según Stenberg, 2000:

Ventajas de la metáfora geográfica:
  1. Presentar una especificación muy concreta y clara de las estructuras mentales que se proponen.
  2. Proporcionar una operativización directa de los factores propuestos a partir de los test mentales desarrollados al efecto.
  3. Disponer de una metodología cuantitativa muy sofisticada para abordar sus investigaciones.

Desventajas de la metáfora geográfica:
  1. Mostrar un énfasis insuficiente en los procesos mentales
  2. Las teorías derivadas del análisis factorial exploratorio presentan dificultades de falsación y, por tanto, no se puede probar que un modelo dado no es erróneo.
  3. La indeterminación en las posibles soluciones factoriales (según el procedimiento de rotación escogido), por lo que no se puede deducir que un modelo sea la única solución posible, dando lugar a distintas alternativas.
  4. Mantener una excesiva dependencia de las diferencias individuales (como único objeto de estudio).
  5. Mostrar una capacidad de generalización cuestionable de los resultados al tipo de inteligencia cotidiana que los individuos desarrollan.

La metáfora computacional

La mente se concibe como un ordenador y lo que interesa al investigador es poder adentrarse y conocer el funcionamiento mental interno del individuo (el equivalente al software del ordenador).

Los desarrollas de este tipos de modelas surgen en respuesta a las críticas a los modelos psicométricos clásicos y derivan de los avances en el campo de la Psicología Cognitiva, en general y del procesamiento de la información en particular, cuyo objetivo es el estudio de los procesos mentales, tanto simples como complejos.
Ventajas y desventajas de la metáfora computacional
Principales ventajas:
  1. Presentar una especificación detallada de procesos y estrategias mentales
  2. Llevar a cabo un análisis experimental de las tareas en tiempo real
  3. Disponer de una gama extensa de sofisticados recursos informáticos

Principales desventajas:

  1. Mostrar un escaso énfasis en las estructuras contempladas en el enfoque psicométrico, como fuentes de diferencias individuales.
  2. La propia comparación de la mente al funcionamiento de un ordenador es cuestionable.
  3. Las dificultades de generalización de los resultados a la vida cotidiana.
La metáfora biológica

Estos investigadores consideran que la inteligencia es el producto de un funcionamiento eficiente y rápido del cerebro. La fundamentación biológica de la inteligencia está experimentando un avance gracias a las técnicas como:
Clásicas:
Encefalograma
Potenciales evocados
Medida de velocidad de conducción neuronal
Modernas:
Tomografía de emisión de positrones
Imágenes por resonancia magnética, que escanean el funcionamiento del cerebro cuando está realizando diferentes tareas.
Ventajas y desventajas de la metáfora biológica
Principales ventajas:
  1. Permite establecer la fundamentación biológica de los procesos intelectuales.
  2. Sus procedimientos y técnicas experimentales son objetivos y precisos.
  3. Puede permitir (aunque no se tenga evidencia empírica) una evaluación libre de sesgos culturales.
Principales desventajas:
  1. Muchos de los resultados obtenidos no tienen aplicación práctica.
  2. Generalmente este procedimiento no tienen en consideración el contexto en donde la conducta se produce.
  3. Las interpretaciones causales argumentadas por los autores no pueden derivarse de los datos obtenidos.
La metáfora antropológica

Desde la analogía cultural se considera que la inteligencia es una invención cultural sin ningún tipo de identidad fuera del contexto social en la cual es concebida. No se entiende la inteligencia fuera del contexto. Esta aproximación es complementaria a la metáfora biológica  e imprescindible para el entendimiento de la inteligencia, de las diferencias individuales y grupales.
Los escasos estudios para comparar conceptos de inteligencia en distintas culturas es muy complejo, en una misma sociedad se acentúan diferentes características cognitivas. Estas diferencias se aplican a las concepciones de inteligencia y de lo que se considera adaptativo o apropiado en el sentido más amplio. Para ello la persona de un determinado contexto cultural debe sobresalir en las habilidades valoradas por el propio grupo, Se hacen evidentes las diferencias transculturales. Por ejemplo en algunas culturas se valoran las habilidades de comunicación no verbales frente a las verbales, habilidades que no están representadas en los test psicométricos clásicos, que suelen medir la inteligencia en sociedades occidentales.
Berry en 1974 propuso el denominado radicalismo cultural en sus críticas a los teóricos factorialistas por asumir una estructura universal única, derivada de datos obtenidos a través de test mentales clásicos con fuertes connotaciones culturales. El enfoque antropológico plantea un acercamiento cuyo objetivo es desentrañar el concepto de competencia cognitiva para cada cultura, dado que las características propias de cada marco ecológico y cultural potenciarán el desarrollo de aquellas capacidades necesarias y centrales para un correcto desenvolvimiento en la vida cotidiana, imposibilitando la existencia de un concepto de inteligencia universal. 
¿Quién de todas estas personas manifiesta más inteligencia?
¿Podemos afirmar rotundamente que hay algunas más inteligentes que otras?
Una postura menos extrema el Comparativismo Cultural de estudios como los llevados a cabo por el laboratorio de cognición humana comparada en 1982 pretenden demostrar que a pesar de existir ciertos niveles de generalidad entre distintos contextos, representan un fenómeno secundario al hecho manifiesto de la presencia de sistemas de organización cultural específicos y diversos, derivados de la experiencia y procesos de aprendizaje propios de cada contexto. Pero no se establecen comparaciones interesantes, de carácter condicional, que permita analizar la forma en que distintas culturas han organizado y desarrollado determinadas actividades intelectuales básicas, escritura, lectura, cálculo matemático. Critican el radicalismo cultural pues no tiene en cuenta que las culturas no permanecen aisladas, interactúan en un flujo de correspondencia dinámico y activo, de influencia mutua que es necesario considerar.

Para Berry el concepto de ecología representa el ambiente físico estricto, todas las transacciones mutuas que suceden en los organismos y los distintos ambientes, en la medida en que el nicho ecológico se constituye gracias a la ocupación, selección y modificación del entorno a cargo de los individuos que habitan en él.

La metáfora antropológica propone que la concepción de inteligencia
está en función de los valores y necesidades de cada cultura
Las premisas comunes a esta clase de aproximaciones denominadas eco-culturales podrían sintetizarse en los siguientes puntos (propuestos por el laboratorio de cognición humana comparada, 1982):
  1. El tipo de actividades culturales que pueden desarrollarse en una sociedad dada viene limitado por la ecología física en donde, aquellas, se gestan.
  2. Las distintas cultura elaboran tipos diferentes de organización social que les permite tratar con las demandas diarias y básicas de la vida que sis miembros deben afrontar.
  3. Las distintas culturas transmiten sus patrones de adaptación al entorno a los niños mediante procesos de modelamiento a través de las actividades que los adultos desarrollan para el mantenimiento de los patrones culturales característicos.
  4. Todas estas influencias, tomadas separada o conjuntamente, afectan al desarrollo de las habilidades cognitivas.
El surgimiento de los modelos contextuales ha contribuido:
  1. a considerar la inteligencia y sus dimensiones principales representan, o no, conceptos universales
  2. si las estructuras factoriales de las capacidades, y los procesos que las sustentan son, o no, los mismos en distintos entornos culturales
  3. en consecuencia, el imperativo de elaborar procedimientos de evaluación necesarios.
La síntesis de Stenberg (1982a) asume:
  1. Los defensores de los modelos como los sustentados por Eysenck (1982) o Jensen (1982a) abogan por una existencia de una capacidad universal única, susceptible de ser analizada a partir de métodos experimentales y psicofisiológicos objetivos.
  2. Posiciones detentadas por el relativismo cultural niegan la posibilidad de poder comparar de forma fidedigna la inteligencia entre los miembros de distintas culturas, basándose en la inexistencia de elementos comunes en las dimensiones que definen dicho concepto y su organización, resaltarán la necesidad de elaborar instrumentos de evaluación intrínsecos para cada cultura.
  3. Desde posiciones menos contrapuestas se gira en torno al estudio de posibles variaciones culturales de dimensiones estructurales similares, así como el desarrollo de sistemas de evaluación que permitan, llevar a cabo estudios transculturales con ciertos visos de fiabilidad.
Stenberg indica que los estudios derivados de la metáfora antropológica rescatan a la investigación en inteligencia del fuerte etnocentrismo generado por una focalización excesiva en el concepto existente en USA o Europa Occidental. Este enfoque puede aportar al estudio de las diferencias un conocimiento valioso interindividual e intergrupal.
Principales ventajas y desventajas de la metáfora antropológica
Principales ventajas:
  1. Reconocer el papel que los roles culturales tienen en la determinación de lo que constituye la conducta inteligente e, incluso, posiblemente su naturaleza.
  2. Presentar un mayor potencial para aplicar de forma trnascultural la teoría.
  3. Reconocer la necesidad de adaptar y ajustar la evaluación de la inteligencia a cada contexto cultura.
Principales desventajas:
  1. El funcionamiento cognitivo se especifica de forma imprecisa, o no se trata del todo.
  2. Las teorías, en general, adolecen de falta de detalles importantes y de elaboración.
  3. Las posiciones excesivamente extremas, que conducen a considerar que la inteligencia es algo diferente en cada cultura, carece de parsimonia.
La metáfora sistémica

Propuesta por Stenberg haciendo referencia a otros autores. La metáfora sistémica entiende que la inteligencia es un sistema complejo que integra numerosos niveles que incluyen todos los aspectos mencionados, la estructura, los procesos cognitivos y los biológicos, junto con la relación de la conducta intelectual con el contexto social en el que se desenvuelve el individuo.
Estos modelos proponen:
  1. Las ricas dinámicas entre los componentes internos del sistema
  2. El contexto (teoría triárquica de Stenberg)
  3. Existencias de inteligencias distintas (modelo de Gardner)
  4. El desarrollo de la inteligencia debe entenderse bajo una perspectiva sociobiológica en donde los procesos de interacción persona-contexto sean contemplados (modelo bioecológico de Brofenbrenner).
Principales ventajas y desventajas de la metáfora sistémica
Principales ventajas:
  1. Reconocer la multiplicidad de elementos y procesos inherentes a la inteligencia
  2. Integrar niveles múltiples de análisis
  3. La amplitud de las habilidades consideradas como integrantes de la inteligencia
Principales desventajas:
  1. La gran dificultad, aunque no imposibilidad, de poner a prueba las teorías
  2. La complejidad de las teorías propuestas siendo, menos parsimoniosas
  3. Algunas de las teorías están más desarrolladas en la extensión de los elementos que abordan, que en un análisis profundo de los mismos.
En el desarrollo de las concepciones científicas de la inteligencia, el estudio de las bases internas y externas de la conducta (organismo vs. contexto) revela nuevas vías de gran interés para un análisis de las diferencias individuales cada vez más rico y completo.Con el tiempo, las nuevas tecnologías, un examen depurado de las variables contextuales conferirán mayor validez ecológica y profundidad de análisis a los esfuerzos dirigidos a la comprensión y el entendimiento de un fenómeno tan intrincado.
Las grandes polémicas en torno a la naturaleza y estructura de la inteligencia
Corrientes en el estudio de la inteligencia 
Las polémicas fundamentales que han impulsado el estudio de la inteligencia a cuya resolución se han destinado esfuerzos y recursos:
  1. La inteligencia está basada en procesos simples o complejos
  2. La inteligencia es una o múltiple
  3. Cuál es la organización de la inteligencia
La inteligencia un conjunto de procesos simples o complejos

Galton en 1883 entendía que la inteligencia asumía la energía o la capacidad de trabajo y la sensibilidad de la persona.Asumía que a mayor sensibilidad de los órganos sensoriales, se producía un rango de información más amplio y una capacidad de respuesta superior.
Galton formuló una hipótesis sobre la asociación
entre la inteligencia y la finura en la
discriminación sensorial, no aportó ningún experimento
Galton se interesó por la evaluación de funciones cognitivas simples, utilizando variables dependientes objetivas como tiempo de reacción de los sujetos ante la presentación de diversos estímulos.
Abogó por una inteligencia basada en los procesos sensoriales simples, impulsó una línea de investigación a finales del s. XIX con los estudios de la Universidad de Columbia guiados por J. Mc. Cattell. Esta línea la continuó Spearman, influido por las tesis galtonianas y atraído por las simplicidades metodológicas de la tradición psicofísica alemana.
J. Mc. Cattell
Spearman
Esta línea no produjo los resultados esperados. El balance temprano de los resultados de las investigaciones basadas en la evaluación de procesos mentales básicos:
  1. Sharp (1899) supervisados por Titchener en Cornell
  2. Wissler (1901) supervisados por Cattell en Columbia

Sugerían:

  • Carecer de valor predictivo con respecto a variables importantes como el rendimiento académico.
Los resultados de los estudios de Wissler ejercieron una influencia posterior enorme, al representar un análisis comprehensivo de los intentos de evaluar la inteligencia a partir de los métodos propuestos por J.Mc. Cattell a los largo de 15 años, basados en las técnicas galtonianas.
Algunos autores, entre ellos Spearman, consideraron que estos dos estudios presentaban severas limitaciones metodológicas, y no se podía extraer conclusiones definitivas sobre la relación entre la inteligencia y las funciones mentales simples. Sus críticas:
  1. El estudio de Sharp: señala que es sorprendente que haya sido referente habida cuenta que en su trabajo no se aportaba ni un solo dato estadístico, estaba realizando un estudio con una muestra de tan solo 7 estudiantes, y no incluía test de habilidades sensoriales simples.
  2. El estudio de Wissler: realizado con un rango de población muy homogéneo, con la imposibilidad de alcanzar índices de correlación significativos al restringir la variabilidad de la muestra.

El relevo lo tomaría Binet, la historia se había puesto en marcha cerrando un capítulo en el estudio de la inteligencia del s XIX, abriendo el s. XX en París.

En 1904, el Ministerio de Instrucción Pública  de París encoargó una comisión de expertos en la elaboración de una batería de instrumentos que permitiera detectar a los niños que presentaban problemas de retraso mental. A. Binet y T. Simon serían los principales responsables. 

Alfred Binet
Théodore Simon
Binet apoyaba una concepción de la naturaleza de la inteligencia muy diferente a Galton, Cattell o Sperarman. Consideraba que el tipo de test empleados por estos investigadores era una pérdida de tiempo (estudiaban los procesos de discriminación sensorial).
En 1905 Binet asumió que la inteligencia residía en los procesos mentales superiores y se manifestaba a través de la capacidad de:
  1. juzgar
  2. comprender
  3. razonar
La elaboración de las escalas mentales de Binet y Simon fueron planteadas en estos términos. En 1905 surgió la primera escala. Tyler (1975) propone que el papel decisivo que la instauración de la educación obligatoria jugó en estos momentos, el tremendo esfuerzo que esto supuso con el incremento de las demandas sociales de pruebas de inteligencia fiables.
Este movimiento iniciado con Binet y Simon, desembocaría en Stern en uno de los conceptos de mayor trascendencia social el cociente intelectual CI como indicador universal y global de la capacidad intelectual de una persona, origen de algunas de las polémicas más controvertidas en lo sucesivo.

En 1939 David Wechsler (1896-1981), presentó en su escala de inteligencia para adultos el Cociente intelectual de desviación. En este caso la dispersión del rendimiento en torno al valor promedio del grupo de edad al que un sujeto pertenece, es el punto de partida para estimar su CI. Los cocientes intelectuales son relativos a la distribución que presente el grupo de edad al que cada persona pertenezca. La fórmula estandarizada de Weschler permite comparar los resultados con el orden de magnitud de las escalas de Binet. 

El ámbito de la inteligencia psicométrica tendrá su máximo representante en el CI, punto de partida de un sin fin de investigaciones destinadas a evaluar:
  1. propiedades
  2. estructura
  3. origen
  4. desarrollo
  5. principales correlatos

Pero no su funcionamiento desde una vertiente procesual

El triunfo de Binet y Simon fue encontrar una medida práctica de las habilidades mentales humanas diferenciándose, no obstante, de la búsqueda de los mecanismos explicativos de las diferencias individuales impulsada por Spearman.

Durante mucho tiempo la atención hacia los productos, más que hacia los procesos subyacentes a la actividad intelectual, generará descripciones acerca de las características del constructo objeto de estudio. Medida y clasificación a partir de las puntuaciones recogidas en las baterías de test diseñadas al respecto.



Eysenck (1987) dedujo que la batalla entre procesos simples o procesos complejos la ganó Binet. La utilidad social de la inteligencia académica o psicométrica, de cara a la escuela o a la selección de personal en diversas áreas, se hará evidente en la predicción del rendimiento. 
David Wechsler
Desde los planteamiento de la nueva Psicología Cognitiva se propone que el rendimiento de las personas está mediado por una secuencia de procesos básicos que consumen un tiempo determinado:
  1. codificación perceptual del estímulo
  2. recuperación almacenada en la memoria
  3. toma de decisiones basada en dicha información
  4. preparación de la respuesta adecuada
Estos procesos (y no el producto) son lo que deben ser analizados en el estudio de la inteligencia.
El espíritu de Galton hace acto de presencia con la estrategia de investigación denominada “cronometría mental”, tomando auge en los cognitivistas. En dichas investigaciones el CI y sus distintas manifestaciones es utilizado como valor de contraste para la estimación científica de los resultados obtenidos.

Stenberg (1990) considera que las ideas de Binet pueden ser consideradas como predecesoras de aquellas teorías cognitivas que resaltan la importancia:
  1. Las metacogniciones humanas (cogniciones conscientes acerca del pensamiento propio), y por tanto, modelos teóricos bajo el paradigma del procesamiento  de la información
Binet y Simon (1916) distinguieron tres funciones importantes del intelecto:
  1. Dirección: conocimiento de qué debe ser hecho u cómo realizarlo
  2. Adaptación: selección y automatización de las estrategias personales durante la realización de una tarea
  3. Control: habilidad de crítica de los propios pensamientos y acciones
Los científicos actualmente estiman que tanto los procesos simples, como los superiores, pueden ser decisivos para un correcto entendimiento de la naturaleza de la inteligencia.

La inteligencia: constructo de carácter unitario o múltiple

Galton y Binet apuntan las posiciones extremas de esta controversia.
  1. Galton: concebía la inteligencia como un atributo o facultad unitario relativo a la capacidad cognitiva general de una persona, y distinguible de sus tendencias motivacionales y emocionales.
  2. Binet: defendía que la inteligencia es una capacidad global multidimensional por naturaleza y presenta múltiples facetas (no estrictamente cognitivas) que deben ser evaluadas dando lugar a un índice promedio de un amplio número de facultades distintas.
Spearman (1904)  reconocía que las correlaciones no determinan causalidad, pero pretendía encontrar a través de los desarrollos matemáticos del análisis factorial la “causa subyacente y oculta de las variaciones entre los individuos en el funcionamiento mental”, o “el factor común principal de la mente”, una estructura coherente y simplificada de la realidad. La naturaleza de este principio general sería en estos primeros momentos de carácter ambiguo, más cercana a la discriminación sensorial galtoniana.

Binet apreciaba la complejidad idiográfica, y manifiesta que la noción de inteligencia única propuesta por Spearman era un error porque dos individuos podrían obtener la misma puntuación a través de conocimientos y habilidades bastante diferentes.

1909 el factorialista Burt prestaba su apoyo con sus estudios a las ideas de Spearman, por otra parte se enfatizaba  al mismo  tiempo bajo la influencia de Binet y Simon, el estudio de los procesos cognitivos superiores. Burt defendía que el fenómeno de covariación no representaba simplemente una propiedad general de discriminación sensorial, sino un factor común de orden superior subyacente a aquel tipo de pruebas que impliquen procesos superiores:
  1. pensamiento lógico
  2. razonamiento
  3. juicio
Spearman (1914) acogió las sugerencias de Burt dando nombre a lo que sería conocido simplemente como “g”. Este factor común o “g”, actúa en todos los procesos de rendimiento mental, si bien de forma más pura en aquellos tests que demandan funciones cognitivas superiores.

Bajo esta perspectiva psicométrica el “g” o factor de inteligencia general, representa a partir de Spearman aquel factor de orden superior que subyace a la realización de cualquier tarea de tipo intelectual y que es obtenido a través de procedimientos estadísticos.

Las críticas al “g” psicométrico se han sucedido ante la dificultad de llegar a un entendimiento de la naturaleza y funcionamiento del mismo a partir de procedimientos estadísticos. Spearman (1927) afirmaba que conocemos el lugar de “g” pero no su naturaleza, a partir de las conclusiones derivadas de las técnicas matemáticas. 

Para algunos defensores de la existencia de “g”, la naturaleza de éste tipo de inteligencia general es biológica y no responde a un artefacto estadístico sino a una realidad de la naturaleza susceptible de ser evaluada objetivamente a partir de parámetros biológicos:
  1. Eysenck, 1982
  2. Jensen, 1982a
  3. Vernon, 1991
Bajo esta perspectiva el factor “g” presenta:
  1. un fuerte componente hereditario 
  2. es concebido como una medida global de la eficiencia neural de la persona
  3. una propiedad del SNC caracterizada por una transmisión de la información a través del cortex libre de errores
  4. se traduce en una velocidad y precisión de respuestas superiores
  5. eficacia de rendimiento mayor

Eysenck, 1982, 1985a, Vernon, 1989ab, 1990

Razones principales para la defensa de “g”:
  1. La manifestación universal de un fenómeno de covariación positiva entre todos los tests de inteligencia. Este factor da cuenta del mayor porcentaje de varianza explicada del rendimiento en una amplia variedad de pruebas.
  2. Cumplir el criterio científico de parsimonia en la explicación de los fenómenos
  3. Representar a nivel científico una definición operativa de la inteligencia que presenta, al mismo tiempo, una gran utilidad práctica.
  4. Ser la fuente de diferencias individuales más amplia en todas aquellas actividades cognitivas que suponen un cierto grado de complejidad mental y una escasa automatización de las demandas de ejecución.
  5. Presentar una estabilidad temporal notable. Haber demostrado una considerable validez predictiva en el ámbito académico laboral.
  6. Tener relación con otras variables objetivas (e independientes del análisis factorial). Tal es el caso de algunas variables psicofisiológicas relevantes o de los estudios sobre cronometría mental. 
Esta concepción de la naturaleza de “g” supone una vuelta a la concepción biológica de Galton y a la utilización de pruebas simples como el tiempo de reacción.
Pelegrino (1986) asume que desde los conocimientos actuales del procesamiento de la información, y sus procesos básicos, no podemos afirmar la existencia de un elemento único o central a la cognición humana. En un aspecto de la cognición si que parece importante: los procesos de control, en la medida que éstos representan las funciones ejecutivas involucradas en la selección, organización y monitorización de los demás procesos. Desde los modelos del procesamiento de la información se hablará de “niveles de g”. Los principales representantes de este acercamiento describen un tipo de funcionamiento de carácter ejecutivo y efectos secundarios. (Detterman, Stenberg y Gadner).

Stenberg postula la existencia de metacomponentes o procesos de control de nivel superior encargados de realizar aquellas funciones ejecutivas, de planificación y toma de decisiones que son comunes a toda tarea que implique un comportamiento inteligente. Estos elementos de la cognición humana son responsables de la aparición de un factor general de inteligencia en los tests de capacidad mental clásicos: Comprender la naturaleza de dicho principio general.

Parece que muchos expertos en inteligencia humana postulan y defienden la existencia de un constructo relativo a una inteligencia general de algún tipo de está presente en la realización de cualquier tarea cognitiva (especialmente de orden superior), y en la todos los seres humanos difieren. Este constructo presenta una gran significación teórica y práctica.

Thordinke criticó la postura de Spearman proponiendo desde un marco de referencia experimental, la existencia de una serie de habilidades especiales, distintas e independientes, que no justificaban la necesidad de recurrir a “g”. Dando impulso a las concepciones multidisciplinares posteriores.

Thurstone (1938) representa el primer intento sistemático de análisis de medidas independientes de “g”. a partir de la utilización de métodos multifactoriales defendió la existencia de una serie de capacidades independientes denominadas aptitudes mentales primarias. Desarrolla el método del análisis factorial múltiple y de la rotación hasta la estructura simple. Esta estructura maximiza la independencia de los factores obtenidos, mostrando que la inteligencia de un individuo también podría se descrita a través de un perfil de habilidades distintas formado por el grado de relieve mostrado en cada una de las capacidades. Esta existencia de factores primarios, diversos y autónomos, no facilitaba la consideración y el cálculo de una inteligencia general.

Guilford (1956) desarrolló un modelo de inteligencia ambicioso y exhaustivo compuesto por 120 aptitudes distintas, que representan el mismo rango de generalidad. En este modelo tampoco tiene cabida un factor general de carácter único.

Gadner (1983) postula un sistema de inteligencias distintas e independientes y de igual nivel de importancia, ha descrito hasta 9. Contempla un conjunto de facultades de carácter amplio y universal. El modelo de Gadner no utiliza e análisis factorial, estima que las medidas psicométricas tradicionales pueden revelar la existencia de un factor general, pero que el estrecho abanico de posibilidades que este tipo de medidas contempla, limita notablemente el valor explicativo y predictivo de g, por lo que Gadner desarrolla procedimientos de evaluación ajustados a su modelo.

Bajo la perspectiva del procesamiento de información otros investigadores consideran, bajo una óptica puramente funcional:
  1. Es posible caracterizar a un sistema mediante un indicador global
  2. Que no dice nada de la estructura subyacente o las partes del sistema
Detterman (1986) define la inteligencia como un conjunto de habilidades independientes operando en un sistema complejo, abogando por una mayor comprensión empírica de las parámetros primarios del sistema de procesamiento de la información, así como del desarrollo de medidas de carácter molecular más precisas, antes de pasar al estudio de funciones y elementos de nivel superior como los metacomponentes.

Desde el punto de vista antropológico los esfuerzos se dirigen a encontrar lo que podría denominarse una competencia cognitiva universal, para entenderla y distinguirla de la inteligencia bajo los modelos psicológicos básicos (Berry 1984). Goldschmidt (1966) sugiere que la investigación debe encaminarse al enunciado de equivalencias funcionales entre fenómenos en la medida en que éstas posibilitarían una comparación correcta de manifestaciones locales originando, de este modo una base de datos acumulativa para el desarrollo de los llamados universales.

Las contribuciones psicométricas no permiten ir más allá de la descripción de “g”, permaneciendo al margen de la comprensión de su naturaleza funcional o de un análisis causal de la misma. La Psicología Cognitiva a partir del análisis del rendimiento en tareas vinculadas al paradigma del procesamiento de la información busca el análisis causal de la misma. Este tipo de investigaciones pretende abordar el estudio empírico de “g” bajo la terminología y planteamientos diferentes: ¿Existe un proceso único subyacente a la manifestación del “g” psicométrico, o puede entenderse que su naturaleza responde a un conjunto de procesos independientes? (Detterman, 1986, 1987). 


Los trabajos de Kranzler y Jensen (1991) concluyen que la naturaleza de “g” no es unitaria, sino refleja, contribuyen  independiente  cuatro componentes cognitivos. Estas conclusiones acerca de la naturaleza cognitiva de “g” no están exentas de críticas metodológicas, polémicas, y réplicas a favor del carácter parsimonioso y útil del “g” único. Nada es aún definitivo en este ámbito.

Razones para un acercamiento entre las concepciones unitarias y múltiples de la inteligencia
¿Posturas irreconciliables?
En lo referente a los modelos psicométricos, el tiempo ha confirmado que en  estas posturas encontradas no son en modo alguno definitivas, ni siquiera por parte de aquellos que las esgrimieron. Las razones fundamentales para defender esta conclusión:
Spearman y Thurstone llegaron a aproximar posturas. Spearman (1927) reconoció la  existencia de los denominados factores de grupo, colaboró con Holzinger en el desarrollo de una teoría que abarcara, tanto factores más específicos, como el factor “g”. Thurstone admitió la posibilidad de la existencia de correlaciones entre sus capacidades primarias, representadas por factores de primer orden, potenciando procedimientos metodológicos destinados a la búsqueda de factores  de orden superior, más amplios y generales (como la rotación factorial oblicua), y a la obtención de la denominada estructura simple.


Thurstone obtuvo un factor tentativamente interpretado como el segundo orden (podría ser catalogado como razonamiento inductivo), cuya similaridad con “g” debía ser validada empíricamente a partir de otros estudios (Thurstone,1941).


Guilford ha reconocido el peso de la evidencia existente a favor de una interpretación diferente de las capacidades humanas, en donde factores de orden superior tengan cabida, interpretándose que los factores pueden ser psicológicamente dependientes (Guilford 1980, 1981, 1982).


Cuando el investigador toma la decisión acerca de si utilizar rotación de ejes o no, y el tipo de rotación (ortogonal u oblicua) a utilizar en el análisis matemático de sus datos, marca decisivamente el modelo final planteado al impedir o facilitar la relación entre los factores obtenidos, respectivamente. La posibilidad de extraer factores de oreden superior y por tanto llegar a “g” a través de la rotación oblicua, permite aproximar posturas y desarrollar modelos integradores.


Por estas razones muchos autores defienden que todos los datos factoriales son finalmente compatibles pudiendo formar parte de un continuo heterogéneo y jerárquico (Yela, 1976), como muestra el modelo más reciente, de carácter comprehensivo, de Carroll (1993).

La organización de la conducta inteligente
¿Qué organización subyace a la conducta inteligente? H. Spencer (1855) postuló un modelo jerárquico de la inteligencia de carácter funcional. Verster (1987) pensaba que Binet y Simon (1916a) se decantaban por una inteligencia constituida por procesos mentales de complejidad creciente, organizados en una estructura jerárquica que va configurándose (a diferencia de las ideas genetistas de Galton), a partir de la adaptación progresiva del niño a las demandas de su entorno, con el consiguiente beneficio obtenido por las oportunidades ambientales y el aprendizaje en el desarrollo.


Dentro de la tradición psicométrica el modelo de Burt (1949), representa el primer planteamiento teórico formal a favor de un ordenamiento jerárquico de la inteligencia. Bajo la influencia del modelo de Spencer, y de la importancia de los procesos superiores defendida por Binet u Simon, Burt defenderá que la inteligencia exhibe una estructura jerárquica de carácter funcional, con una serie de factores de grupo situados en niveles sucesivos de generalidad intermedia entre los factores específicos y “g”.


Los modelos factoriales derivados de los modelos de rotación oblicua permitirán plasmar matemáticamente este ordenamiento jerárquico a partir de una factorialización sucesiva de factores covariantes, y la obtención de nuevos factores de orden superior. De esta forma surgirán los modelos jerárquicos más importantes. Estos habrán de solventar la dicotomía unicidad/multiplicidad, al establecer que la inteligencia se caracteriza por presentar niveles de complejidad creciente entre un número relativamente elevado de factores específicos, un número más reducido de los denominados factores de grupo y la existencia de un factor global o general “g”, en el nivel superior. Modelos que logran flexibilizar el estudio de la inteligencia. Teorías jerárquicas como las de Vernon (1950, 1961), Cattell (1971), Horn (1978) o las recientes y complejas como la de Royce (1979) son valiosas aportaciones a este campo.


Carroll (1993) muestra que toda la investigación realizada se integra perfectamente en una jerarquía piramidal en la cual, la parte superior de la pirámide equivaldría al “g” de Spearman, el nivel medio estaría representado por 8 habilidades de carácter amplio y la base de la pirámide por un extenso número de habilidades específicas.


Stenberg (1986) indica que esta naturaleza jerárquica de la inteligencia ha sido reconocida prácticamente por todas las escuelas del pensamiento, incluyendo las psicométricas, las cognitivas, o las de desarrollo.


Stenberg señala que la inteligencia corresponde a una forma de auto-gobierno mental. Esta analogía de la inteligencia como forma de gobierno se remonta a Spearman (1927) quien sugirió que podían defenderse tres tipos de gobiernos mentales:

  1. sistemas monárquicos (factor “g” exclusivamente)
  2. sistemas oligárquicos (un número pequeño de habilidades)
  3. sistemas anárquicos (ningún tipo de organización) 
Stenberg (1985b) propone en su teoría triádica un modelo de oligarquía federada regida por los metacomponentes, o procesos ejecutivos encargados de los procesos de planificación, monitorización y evaluación, así como de la activación de aquellos componentes de orden inferior que ponen en marcha y ejecutan la dictaminado por los metacomponentes, En este sistema, algunas de las diferencias individuales más importantes surgirán, precisamente, a partir de la manifestación de distintas formas de autogobierno-mental.

Detterman (1986) propone un modelo que asemeja el funcionamiento de la inteligencia al de una universidad. El sistema es una organización compleja integrada por unidades independientes cuya aportación debe ser convenientemente analizada.

La jerarquía mental representa una organización flexible, sin una determinación absoluta del número o la naturaleza de las aptitudes o elementos que la integran (Carroll 1976). Esto implica que algunos factores o componentes (según del modelo teórico de donde partamos) son más generales que otros, presentando una estructura de árbol en donde cada nódulo domina sobre un conjunto específico de habilidades, o procesos, de orden inferior (Carroll, 1987).


El énfasis en los niveles específicos, intermedios o generales de la jerarquía, responda más a criterios instrumentales o funcionales de investigación que a la negación de la existencia de alguno de estos niveles, o de la importancia de los mismos para el funcionamiento global del sistema. Yela nos dice:

”  La inletigencia es una, pero no una aptitud. Su unidad es la de una estructura compleja de múltiples aptitudes covariantes, integradas en una jerarquía dinámica, a lo que parece y desde el punto de vista empírico, ilimitadamente divisible, según expresa la teoría del continuo heterogéneo y jerárquico”.

Qué conocemos, y que desconocemos de la inteligencia en la actualidad
Hernstein y Murray (1994) realizaron un trabajo que movilizó a la comunidad científica desde muy diversos frentes. http://www.catedras.fsoc.uba.ar/pegoraro/Materiales/TheBellCurve.PDF

  1. Un primer informe firmado por 50 expertos internacionales, publicado en el Wall Street Journal en 1994 y sus conclusiones avalan los resultados obtenidos por la investigación en el campo de la inteligencia C, inteligencia psicométrica, especialmente en lo referente al CI.
  2. Un segundo informe pretendió dar respuesta a la pregunta sobre lo que conocemos u desconocemos de la inteligencia en la actualidad. La junta directiva encargada de los acontecimientos científicos de la APA, (Board of Scientific Affairs, BSA), encargó la realización urgente de un balance actualizado acerco de lo que la investigación en inteligencia había logrado descifrar y lo que aún se desconocía en ese momento. En este informe todas las posturas debían quedar reflejadas para poder ser utilizadas como base para un debate científico (y no político). El trabajo realizado se publicó en la revista American Psychologist en 1996, por el interés del mismo y la amplia visión que proporciona, es recomendable su lectura.

Y el sueño americano se despertó

El informe de la APA lleva a cabo una extensa revisión de los tópicos fundamentales de la investigación en inteligencia. Su interés estriba en que suscita ciertas puntos de reflexión o matices sobre las aparentemente incuestionables conclusiones publicadas en el informe previo de los 50 expertos. En relación con la naturaleza de la inteligencia y los logros obtenidos por las distintas aproximaciones al estudio de la misma, el informe señala que hay muchas formas de ser inteligente, y también muchas concepciones distintas de la inteligencia. No obstante, de todas las aproximaciones, la perspectiva psicométrica, y la evaluación de la inteligencia que propone a través del uso de test estandarizados para medir habilidades específicas, han generado la investigación más sistemática del área, si bien hay que puntualizar que muchas cuestiones permanecen aún sin responder. Y son estas reflexiones, y los matices que comportan, los que inciden sobre el interés especial de este informe.

“Corriente principal sobre la inteligencia: evidencia sobre el CI y su evaluación”

A raíz de la polémica publicación de Hernnstein y Murray, “The Bell Curve”, 50 profesores de Universidades de EE.UU., Canadá y Gran Bretaña firmaron un escrito publicado en Wall Street Journal.
Este documento subraya las conclusiones principales de los investigadores en inteligencia más importantes sobre aspectos centrales de este campo y sobre la naturaleza, orígenes y consecuencias prácticas de las diferencias individuales y de grupo en inteligencia. El documento apoya la evidencia relativa al CI y su medida a través de test psicométricos en la población norteamericana, por lo que es susceptible de puntualizaciones por autores menos cercanos a este tipo de perspectiva.

Significado y medida de la inteligencia.

  1. La inteligencia es una capacidad mental muy general, que implica la habilidad de razonar, planificar, resolver problemas, pensar abstractamente, comprender ideas complejas, aprender con rapidez y aprender de la experiencia. No supone el mero aprendizaje de un texto, una habilidad académica específica, refleja una capacidad amplia y profunda para la comprensión del entorno, para ser capaz de capturar el significado de las cosas y darles un sentido, o para ingeniárselas a la hora de saber qué hacer.
  2. La inteligencia, puede ser medida, y los tests de inteligencia la miden correctamente.
  3. Si bien existen distintos tipos de tests de inteligencia, todos ellos miden la misma inteligencia.
  4. La distribución de las personas a lo largo del continuum del CI, desde los niveles bajos a los altos, puede ser correctamente representado por la curva de campana.
  5. Los tests de inteligencia no están culturalmente sesgados de forma que perjudiquen a los americanos de color, o a otros nativos angloparlantes en los EE.UU. Las puntuaciones en CI predicen con la misma precisión para todos los americanos.
  6. Los procesos cerebrales que subyacen a la inteligencia se conocen poco aún. La investigación actual busca, por ejemplo, en la velocidad de transmisión neural, el gasto de glucosa y la actividad eléctrica del cerebro.

Importancia práctica.

  1. El CI se relaciona notablemente con numerosos eventos educacionales, ocupacionales, económicos y sociales importantes.
  2. Un CI alto es una ventaja en la vida porque prácticamente todas las actividades requieren en alguna medida de razonamiento y toma de decisiones. Inversamente, un CI bajo es a menudo una desventaja, especialmente en entornos desorganizados.
  3. La ventaja práctica de poseer un mayor CI se incrementa en la media en que la vida se vuelve más compleja.
  4. Las diferencias en inteligencia no son, ciertamente, los únicos factores que afectan el rendimiento en la educación, el entrenamiento y en trabajos altamente complejos, pero la inteligencia es a menudo la más importante.
  5. Ciertos rasgos de personalidad, especialmente talentos, aptitudes, capacidades físicas, experiencia, etc. Son importante para un rendimiento satisfactorio en muchos trabajos, pero tienen una aplicabilidad más reducida y una capacidad de generalización menor, a través de las tareas y contextos, en comparación con la inteligencia general.

Entre los expertos que han firmado esta declaración se encuentran:

  1. J. B. Carroll
  2. R. B. Cattell
  3. D. K. Detterman
  4. H. J. Eysenck
  5. J. M. Horn
  6. L. G. Humphreya
  7. J. C. Loehlin
  8. D. Lubinsky
  9. R. Plomin
  10. S. Scarr
  11. R. M. Thorndike
  12. P. A. Vernon, entre otros
Los expertos se pronunciaron de la siguiente manera:

“Casi un siglo de investigación la mayor parte basada en métodos psicométricos, ha producido un impresionante cúmulo de hallazgos….” “una de nuestras funciones de mayor utilidad puede ser recordar a los lectores que muchas de las cuestiones críticas acerca de la inteligencia permanecen aún sin responder”.

  1. Las puntuaciones en los test de inteligencia predicen parcialmente diferencias individuales en logro escolar tales como la puntuación escolar media, y el número de años de educación que la persona completa. en este contexto, las habilidades medidas son importantes. Se matiza que en general las tests de inteligencia miden sólo alguna de las muchas características personales relevantes para la vida en la América contemporánea. Estas características nunca son la única influencia sobre los resultados, aunque en el caso del rendimiento escolar pueden ser principales. Los niveles poblacionales de logro académico no están determinados por la inteligencia o cualquier otra variable diferencial humana individual. El hecho de que los niños en Japón o en Taiwan aprendan muchas más matemáticas que sus compañeros americanos puede ser atribuido a diferencias culturales y de escolarización, más que a las habilidades medidas por los test de inteligencia.
  2. Las puntuaciones en los test también correlacionan con medidas de logro fuera del colegio, por ejemplo el estatus ocupacional del adulto. Esta correlación está vinculada al logro porque en USA hoy, puntuaciones elevadas en los test, así como tener puntuaciones académicas elevadas, son prerrequisitos para entrar en muchas carreras y profesiones. La correlación significativa entre las puntuaciones en los test y el estatus ocupacional se mantiene incluso cuando los antecedentes educativos y familiares se han controlado estadísticamente.
  3. Existen correlaciones significativas entre las medidas de la velocidad de procesamiento de la información y la inteligencia psicométrica, pero el patrón general de estos descubrimientos no arroja interpretaciones teóricas fáciles.
  4. Existe un amplio consenso en que los test estandarizados no muestran todas las formas de inteligencia: creatividad, sabiduría, el sentido práctico, y la sensibilidad social, seguramente hay más. A pesar de la importancia de estas habilidades, conocemos muy poco acerca de las mismas: cómo se desarrollan, qué factores influyen sobre su desarrollo, y cómo se relacionan con las medidas más tradicionales.
Las cuestiones que quedan por resolver son social y científicamente importantes:

“El tono de seguridad que ha caracterizado la mayor parte del debate sobre estos tópicos está claramente fuera de lugar”…”no hay razón para pensar que no tienen respuesta, pero encontrar las respuestas requerirá un esfuerzo compartido y sostenido, así como el compromiso de recursos científicos sustanciales. Justamente este tipo de compromiso es el que recomendamos encarecidamente”.

Si bien es verdad que se ha avanzado en la comprensión de lo que es la inteligencia, aún quedan demasiadas cuestiones por dilucidar como para que nadie se arrogue la verdad absoluta en este campo. Cada vez se hace más evidente la necesidad de un trabajo conjunto, en la medida en que “ser inteligente” es sin duda más que cada una de las aportaciones de las distintas aproximaciones por separado.


Propuesta de una definición integradora de la inteligencia
Sánchez-Elvira (1996) propuso una definición basada en el balance de las definiciones elaboradas por un numeroso grupo de expertos en el tema, y en la que se señala que la naturaleza de la conducta inteligente es propositiva o encaminada hacia un fin, la adaptación a las demandas del entorno, sustentándose, básicamente, en:

  1. Los procesos superiores que dirigen y coordinan dicha conducta
  2. Los procesos elementales que contribuyen a configurar y producir sus manifestaciones
  3. Las bases biológicas que subyacen y posibilitan la actividad mental
  4. Las bases socio-culturales en las que el individuo se desarrolla en un momento histórico concreto
  5. Las transacciones recíprocas con el contexto, en la medida en que el individuo no es un ente sometido de forma pasiva a la influencia del entorno sino que, en aquellos niveles contextuales más próximos a la manifestación de la conducta, puede actuar de forma activa, bien eligiendo el tipo de situaciones y ambientes en los que quiere desarrollar sus actividades, bien transformando las características de los mismos.

El conocimiento de este núcleo permitirá:

  1. Entender el origen y la naturaleza de las diferencias individuales en inteligencia, agrupados en torno a dimensiones o constructos psicológicos relevantes como los identificados por los factorialistas y por los investigadores de los procesos cognitivos, conocer el repertorio completo de conocimientos, destrezas y estrategias cognitivas que caracterizan a una persona.
  2. Aplicar este conocimiento a la predicción del rendimiento y a su mejora mediante la intervención sobre las bases funcionales que lo sustentan. El objetivo último será propiciar una adaptación más positiva de la persona a su entorno, y un mayor desarrollo de su potencial.

Principales modelos estructurales de la inteligencia

Stenberg ya nos comentó que bajo la denominada metáfora geográfica se pretende elaborar un mapa de la mente, otra analogía equivalente escoge la elaboración de la estructura o arquitectura de la inteligencia como imagen representativa del objetivo prioritario de este tipo de aproximaciones.
Este enfoque estructural ha guiado los estudios durante buen parte del s. XX hasta los años 60, que salieron otras alternativas empíricas. El estudio de la disposición estructural de la inteligencia generó los modelos psicométricos tradicionales vinculados al estudio diferencialista. Bajo dicha metáfora se elaboraron los denominados “modelos estructurales” de la inteligencia.
En la aproximación inicial al conocimiento de cualquier fenómeno, el primer paso es establecer una descripción necesaria, lo más certera posible del mismo. El objetivo principal de los modelos estructurales:

  • La descripción de la inteligencia humana
  • La elaboración de sistemas taxonómicos del rendimiento cognitivo en función de las diferencias individuales encontradas

Para alcanzar estos objetivos se ha dilucidado:

  1. ¿Cuáles y cuántas son las habilidades a lo largo de las cuáles las persona pueden diferir?
  2. ¿Qué estructura presenta el conjunto de dichas habilidades? ¿qué configuración se deduce de las mismas? (Stenberg, 1985b; Yela 1976).

Estas cuestiones hacen referencia a dos tópicos fundamentales y dentro de esta aproximación cobran una importancia mayor.
El estudio de la estructura de la inteligencia a nivel de rasgo se ha realizado fundamentalmente a partir de una herramienta estadístico-matemática denominada “Análisis Factorial Exploratorio”, esta técnica extrae las dimensiones o factores que subyacen a las interrelaciones entre un elevado número de variables observadas. Pretende extraer la variación conjunta que tiene en común las variables observadas con la mínima pérdida de información. En este sentido, la inteligencia, al ser un constructo complejo que no puede observarse directamente, puede inferirse a partir del análisis factorial exploratorio del rendimiento cognitivo. Algunas de las cuestiones que se tratan de responder mediante esta técnica son el número de capacidades que existen, cómo se organizan, etc.


Principales estructuras de organización de la inteligencia
Con respecto al número de factores, las propuestas discurren entre las dos posturas  propuestas por Spearman y Thurstone:

  •  “unicidad o multiplicidad”, “unidimensional o multidimensionalidad”.

Con respecto al número de factores:
1927 Spearman postuló “La Teoría de los dos factores” o modelo general de la inteligencia, a favor de un factor único  de inteligencia general y múltiples factores de carácter irrelevante y específico para cada una de las tareas. Unicidad o unidimensional. Modelo psicométrico.
1938 Thurstone postuló el “Modelo de habilidades primarias” múltiples e independientes. Multiplicidad o multidimensionalidad. 

Con respecto a la estructura que configuran los factores: 

  • Los psicólogos diferencialistas consideran que la inteligencia es de naturaleza jerárquica.

En el recuadro de abajo se esquematizan las diferentes concepciones estructurales de la inteligencia.


Requisitos necesarios para el estudio de la estructura de la inteligencia desde un enfoque psicométrico
Para dar respuesta a sus objetivos, los expertos en el estudio de la estructura de la inteligencia han procurado cubrir los pasos siguientes:

  1. Elaborar baterías de test de muy diversas características, con una validez interna adecuada, destinadas a cubrir todas las áreas relevantes de las capacidades humanas.
  2. Disponer de muestras amplias, representativas y heterogéneas, de sujetos, a quienes aplicar dichas baterías, objetivo no siempre alcanzado.
  3. Desarrollar procedimientos estadísticos que permitan el análisis de un gran número de datos y la extracción de resultados parsimoniosos y psicológicamente relevantes, metodología multivariada y análisis factorial.
  4. Procurar un ajuste adecuado entre los modelos postulados y los datos obtenidos.
  5. Validar externamente las teorías a partir de correlatos significativos.

Modelos factoriales no jerárquicos de la inteligencia
a) Un modelo de inteligencia general: el modelo de Spearman
Ch. Spearman se inspiró en las ideas de Galton, sobre todo en su concepción de la inteligencia entendida como una facultad unitaria referida a la capacidad cognitiva general del individuo. El legado de Spearman se dejó notar en el ámbito de la psicología de las diferencias individuales y en la estadística-matemática, inventó:

  1. La rho de Spearman (coeficiente de correlación actualmente denominado) para medir la relación entre dos variables ordinales o entre dates de intervalo en los que no se satisface el supuesto de normalidad
  2. El coeficiente de fiabilidad de Spearman-Bronw
  3. El análisis factorial, desarrollado a partir de las diferencias tretrádicas 
En el estudio de la estructura de la inteligencia y de la personalidad se realiza fundamentalmente a partir del análisis factorial, Spearman es considerado merecidamente el padre del estudio factorialista de la inteligencia, además de ser el padre del estudio de la inteligencia desde la perspectiva aptitudinal (estructural) como procesual. 
Descubrió que al administrar diferentes pruebas de inteligencia a una muestra de sujetos, todas ellas correlacionaban positivamente entre sí, aunque con diferente magnitud o grado de correlación. Esto le llevó a considerar que en cualquier test de inteligencia existe:

  1. Un componente general, inferido a partir de la correlación (o covariación conjunta) existente entre las diferentes pruebas de inteligencia, al que denominó factor “g”.
  2. Un componente específico, llamado factor “s”, que se corresponde    con la información específica de cada test, que no guarda relación con el factor “g”, y al que le dio muy poca importancia.

Así, cada prueba de inteligencia tenía una proporción diferente de factor “g” y otra de factor “s”.
Este descubrimiento le llevó a postular su teoría general de la inteligencia, denominada teoría del factor “g”, en la que plantea la existencia de un único factor general de la inteligencia, común a todos los test de capacidades intelectuales, que explicaría el rendimiento de los sujetos en las diferentes pruebas. Este modelo ha recibido otros nombres:

  1. Teoría de los dos factores
  2. Modelo bifactorial de la inteligencia que se corresponden con el factor “g” y el factor “s” (factor residual de carácter específico de cada test).

b) Modelos de capacidades mentales primarias independientes: los modelos de Thurstone y Guilford
Modelo de capacidades mentales primarias de Thurstone
L. L. Thurstone (1887-1955) aportó al ámbito de la psicología de las diferencias individuales y matemático-estadístico, contribuyó al progreso del análisis factorial a partir del desarrollo del denominado análisis factorial múltiple, útil para encontrar el número de factores independientes que resumen las relaciones entre los distintos test de inteligencia, y de un tipo de rotación factorial orientada a encontrar la estructura factorial más simple.

A pesar de que los modelos de Spearman y Thurstone se basaban en la misma técnica estadística, el análisis factorial, para estudiar la estructura de la inteligencia, llegaron a conclusiones diametralmente opuestas. Thurstone postuló la existencia de siete factores independientes entre sí que daban cuenta de todas las correlaciones obtenidas entre distintos  test de inteligencia. Esto le llevó a considerar dos aspectos:

  1. Spearman estaba equivocado al postular un factor “g” de inteligencia de carácter único y general
  2. Es más acertado y útil evaluar la inteligencia de una persona teniendo en cuenta las aptitudes básicas que la componen, que obtener una única puntuación correspondiente al hipotético factor “g”. Para Thurstone la inteligencia de cada individuo representa un perfil constituido por el grado de relieve mostrado por cada una de las capacidades primarias, De esta forma, se puede encontrar poca capacidad matemática en un individuo, y sin embargo tener una s grandes habilidades verbales (comprensión y fluidez).

Modelo de capacidades primarias de Thurstone
Representación gráfica de las siete capacidades
mentales independientes de Thurstone

Thurstone (1938): descripción de las siete aptitudes (o capacidades) mentales primarias postuladas por el autor. Cada aptitud se representa por una letra:

  1. Razonamiento inductivo I: habilidad necesaria para la realización de aquellos procesos de razonamiento conducentes de lo específico a lo general. La persona debe descubrir reglas generales partiendo de ejemplos específicos. Esta capacidad se mide a partir de test de series de números o de letras, analogías, etc. “¿cuál es el siguiente número de la serie de números) 0 4 8 4 8 12 6 10 (___)”. El siguiente número es el 14, ya que la regla de la secuencia es la siguiente: se suma cuatro, se vuelve a sumar cuatro, se divide entre dos, y se vuelve a empezar. “¿Qué tienen en común las siguientes palabras? pato, silla, mesa y vaca.” Todas las palabras tienen “patas”.
  2. Memoria M: habilidad requerida para el recuerdo de cadenas de palabras, números u otro tipo de material. La persona debe recordar y reconocer información que anteriormente se le ha presentado, como pares de números (23 y 48), de letras o palabras (felicidad y armonía), de rostros, etc.
  3. Capacidad numérica N: habilidad para una realización rápida y precisa de cálculos y problemas matemáticos (sumas, restas, multiplicaciones, porcentajes, etc.). Por ejemplo ¿Cuánto es el 40% de 60?, simplificar la siguiente expresión (x2-1)/x-1.
  4. Rapidez perceptiva P: habilidad para la detección y reconocimiento tempranos de diversos estímulos. El sujeto debe reconocer con velocidad y precisión detalles específicos situados dentro de un entorno complejo, o percibir si dos estímulos son iguales o no. Por ejemplo dentro de un texto buscar y tachar lo más rápido posible todas las letras “e” que encuentre; ¿las dos series de símbolos son idénticas? $/&/.&././.&%$.       $/&/.&././&%$
  5. Visualización espacial S: habilidad referida a la capacidad de reconocimiento y manipulación de formas en el espacio mediante procesos de representación o visualización espacial. En las pruebas se pide que la persona visualice mapas, formas de dos o tres dimensiones, se le pide que rote objetos, encaje piezas en un puzzle, etc. 
  6. Comprensión verbal V: habilidad para la comprensión de contenidos verbales. Esta capacidad permite conocer y comprender palabras, proverbios, analogías verbales, etc. Por ejemplo, pescado es a agua como pájaro es a ……..; ¿qué significa “meticuloso”, “irascible”, “concuspiscible”, etc.
  7. Fuidez verbal W: habilidad para la emisión de una expresión verbal fluida, En las pruebas correspondientes a esta capacidad se trata de producir en un tiempo determinado el mayor número de palabras en relación con las iniciales o terminaciones de una letra, rimas, anagramas, etc. Por ejemplo: “cree tantas palabras como pueda a partir de las siguientes letras: A-Z-C-H-E; Escriba tantas palabras como pueda que empiecen con la letra “C” y acaben con la letra “N”.
Los aspectos que influyeron en la obtención de diferentes resultados con respecto a Spearman son:

  1. Los test administrados: por una parte Thurstone empleó más test y éstos debían responderse en un tiempo máximo (tenían unos límites de tiempo estrictos). Y por otra, los tipos de test empleados eran diferentes; por ejemplo Spearman realizaba una estimación conjunto de la capacidad matemática de una persona (al incluir en un test preguntas referentes a sumas, restas, multiplicaciones, etc.), Thurstone trataba la suma, la resta, multiplicación, etc., como test separados. Así, al realizar el análisis factorial, era más probable que Thurstone encontrara que estas escalas se agruparan en torno a un factor “independiente” relacionado con la capacidad matemática, que en el caso de Spearman, que lo consideraba como un test que debía ser correlacionado con otras pruebas (Cooper, 1999).
  2. Los sujetos estudiados: Thurstone administró sus test a estudiantes universitarios, que eran más homogéneos entre sí (más similares) en inteligencia que los sujetos estudiados por Spearman (más heterogéneos); por lo tanto, a Thurstone le resultaría más difícil encontrar un factor “g” que a Spearman, ya que los estudiantes universitarios tendrán una puntuación en inteligencia más parecida que si se estudia una muestra representativa de la población general, ya que esta se distribuirá con la variabilidad normal de las puntuaciones en inteligencia.
  3. El tipo de rotación factorial empleado. Mientras Spearman empleó la rotación oblicua que permite que los factores estén relacionados, Thurstone empleó la rotación ortogonal dirigida a obtener la estructura factorial más simple, y que agrupa en factores independientes los test que correlacionan mucho entre sí.

El reconocimiento por parte de ambos autores de sus diferencias y limitaciones particulares en sus investigaciones, les llevó a acercar sus posturas, e incluso a realizar cambios en su proceder metodológico. Así, Thurstone, además de comenzar a trabajar con muestras más heterogéneas, utilizó la rotación factorial oblicua, y a partir de ella, halló que sus capacidades primarias estaban relacionadas, y por tanto, era oportuno creer en la existencia de factores más generales (o de segundo orden) a sus capacidades primarias. Por su parte, Spearman, reconoció la existencia de los denominados “factores de grupo”. Estas cuestiones representan el preludio de los modelos factoriales jerárquicos de la inteligencia.


Modelo cúbico de la estructura del intelecto de Guilford
J.P. Guilford (1897-1988) estaba influenciado por Spearman, pero rechazó la validez del factor “g”. Planteó un modelo de inteligencia radicalmente distinto al que denominó modelo de estructura del intelecto (1956, 1967), conocido como el modelo cúbico de Guilford por su estructura en forma de cubo. Este autor trataba de clasificar todas las capacidades humanas existentes y de explicar los procesos intelectuales asociados a las mismas. Para ello, utilizó la técnica del análisis factorial con rotación ortogonal, similar a la inicialmente utilizada por Thurstone, que favorecía la obtención de factores independientes e impedía hallar un factor general. 



El modelo morfológico de Guilford postula que la inteligencia está compuesta por 120 habilidades o aptitudes independientes, que derivan de la combinación de tres dimensiones:

  1. contenidos, 4 facetas
  2. operaciones o procesos, 5 facetas
  3. productos o resultados, 6 facetas

4x5x6= 120 habilidades 

Modelo cúbico de Guilford



Modelo cúbico de la estructura de intelecto de Guilford
Descripción de las facetas correspondientes a cada una de las  tres dimensiones básicas de intelecto:

A) Operaciones mentales: alude a las actividades cognitivas involucradas en el procesamiento de la información. Dichas operaciones pueden responder a los siguientes procesos:
a.  Cognición: capacidad para descubrir y reconocer información, capacidad de comprender.
b.  Memoria: habilidad para almacenar contenidos registrados y poder recordarlos.
c.  Producción convergente: capacidad para alcanzar la solución más correcta a partir de los datos disponibles.
d.  Producción divergente: capacidad para dar soluciones alternativas y nuevas. Vinculada con el proceso creativo.
e.   Evaluación: capacidad para realizar juicios y valorar la información existente.
B)  Contenidos: se refiere al tipo de información que las personas procesan. Los contenidos pueden ser de cuatro tipos:
a.  Figurativos: estímulos percibidos del exterior en forma de imagen (o figura). Posteriormente Guilford en la reformulación de su modelo, dividió los contenidos figurativos en visuales y auditivos, obteniendo de este modo 150 aptitudes primarias (5 operaciones x 5 contenidos x 6 productos).
b.  Simbólicos: símbolos o signos que no tienen significado en sí mismos, tales como fichas, letras del alfabeto, monedas, notas, etc.
c.   Semánticos: palabras e ideas con significado.
d.   Conductuales: relaciones entre personas de carácter no verbal.
C)  Productos: resultados de las diversas operaciones realizadas con los distintos contenidos:
a.   Unidades: elementos y respuestas simples.
b.   Clases: unidades simples agrupadas bajo un criterio de clasificación dado.
c.  Relaciones: establecimiento de conexiones recíprocas entre unidades, tales como el género, el parentesco, etc.
d. Sistemas: conjuntos de informaciones estructuradas en una organización interdependiente. Esquemas, mapas.
e.   Implicaciones: elaboración de conexiones causales (o asociaciones) a partir de los datos existentes. Es algo así como hacer predicciones…. Si hay humo…. Hay fuego.


Según Guilford, la morfología de la inteligencia se puede representar a partir de un cubo tridimensional general conformado por 120 cubos pequeños o aptitudes mentales independientes, correspondientes a la combinación de las elementos que las constituyen. En una versión posterior planteó la existencia de 150 aptitudes mentales primarias, una vez que desglosó los contenidos figurativos en dos, visual y auditivo.

Críticas: este modelo es inapropiado para explicar la estructura de la inteligencia debido a:
  1. uso de la rotación ortogonal, lo que fuerza las dimensiones independientes e impide detectar correlaciones entre los diferentes factores e imposibilita la obtención de factores más generales.
  2. su modelo se muestra en claro contraste a la mayoría de los modelos factoriales.
  3. su modelo es tan complejo que es imposible llevar a cabo una verificación empírica completa.

Este modelo es de gran utilidad para la construcción de los test de inteligencia, y está claramente vinculado a los procesos cognitivos. De hecho Guilford plantea la detección precisa de las aptitudes mentales como elementos del sistema cognitivo, y una  forma de lograr diferenciar unas aptitudes de otras en función de la clase de información empleada, y  de los diferentes modos de operar sobre ella.
Este modelo se contempla como un modelo de facetas, siguiendo la formulación de la teoría de las facetas de Louis Guttman. Para Guttman, una faceta clasifica los elementos de una área de interés en varios tipos. En este sentido, la teoría de facetas es interesante para el estudio de la inteligencia humana. El propio Guttman ha desarrollado un modelo de facetas aplicado a la inteligencia, conocido como el modelo “radex” (1954, 1965). Este modelo es innovador, ya que no plantea una estructura derivada del análisis factorial clásico.
Para Guttman la inteligencia puede ser representada en un modelo circular de polaridades cartesianas en el que “g” ocupa el centro de la circunferencia. La cercanía o lejanía radial de las habilidades hace referencia al grado de complejidad de las mismas: aquellos test con alta saturación en “g” se sitúan cercanos al centro del espacio circular, mientras que test con bajas saturaciones en “g” se sitúan en zonas periféricas de dicho espacio. Por otra parte, aquellos test de capacidades intelectuales altamente relacionados entre sí ocupan posiciones adyacentes en el círculo. En suma, las capacidades centrales son de carácter más general y comprenden aquellas capacidades más situadas en la periferia de la estructura planteada.

Modelos factoriales jerárquicos de la inteligencia
Entre las posturas unitarias y las posturas multidimensionales (o multifacéticas) de la inteligencia, se sitúan los denominados modelos jerárquicos, claros conciliadores de las posturas anteriores. Estos modelos plantean que la inteligencia se distribuye en distintos niveles con sus correspondientes factores, y dentro de un continuo especificidad/generalidad. Por lo tanto, según estos modelos, la inteligencia se organiza en torno a una estructura jerárquica de corte piramidal.

Jerarquías puras: los modelos de Burt y Vernon
Por jerarquías puras se entiende aquel tipo de estructuras que establecen distintos niveles que van desde una gama más o menos amplia de aptitudes primarias, a un factor general único.
Modelo jerárquico de niveles mentales de Burt
Cyril Burt (1883-1971) estuvo influenciado por las ideas de Spearman y Galton acerca de la concepción de la inteligencia y contribuyó a la mejora del análisis factorial y en el ámbito de la investigación en inteligencia y la heredabilidad de la misma. Este último aspecto produjo una gran polémica social debido a la supuesta manipulación que Burt habría realizado con sus datos sobre la heredabilidad de la inteligencia para lograr, así, confirmar su hipótesis. A pesar de la polémica, su modelo fue anterior a la misma y la psicología de las diferencias individuales se enriqueció con sus genuinas investigaciones.

Burt entiende la inteligencia como una capacidad general cuya estructura es un sistema jerárquico de niveles mentales. En este sentido, la inteligencia general estaría presente en todos los niveles de la jerarquía ya que representa una “capacidad integradora”. El modelo se elaboró a partir del análisis factorial, y la estrategia empleada fue en primer lugar, extraer el factor general y, posteriormente, correlacionar la parte de varianza residual (la que no estaba explicada por este factor) para seguir extrayendo el resto de factores hasta componer un modelo jerárquico.
El modelo de Burt está compuesto por cinco niveles jerárquicos con diferente grado de complejidad funcional y cognoscitiva. El grado más bajo de complejidad se sitúa en el nivel de  la sensación, y el más alto culmina con el factor “g”.


Los niveles mentales del modelo jerárquico de Burt

Descripción de los diferentes niveles mentales del modelo propuesto por Burt de menor a mayor grado de complejidad y generalidad:

  1. Sensación: compuesto por la aptitudes sensoriales y motrices básicas.
  2. Percepción: procesos cognitivos complejos relacionados con la percepción y la coordinación de movimientos, que representan a los procesos de nivel inferior o más primarios (al estar estos últimos vinculados a aspectos sensoriales y motores)
  3. Asociación: conformado por los procesos asociativos relacionados con la memoria y la formación de hábitos
  4. Relación: se compone de los procesos relacionales, que componen el pensamiento lógico y el juicio estético.
  5. Inteligencia general “g”: constituye el nivel cognitivo más complejo y general, que integra al resto de procesos o niveles mentales.

Modelo jerárquico de la inteligencia de Vernon
Philip E. Vernon (1905-1987) estaba influido por Spearman y por Burt. El estudio estructural de la inteligencia propuesto por Vernon, se basa en su concepto de inteligencia “C”.
El modelo de Vernon (1961), también postula que la inteligencia se compone de diversas capacidades que se ubican en una estructura jerárquica de cuatro niveles de generalidad.
El modelo de Vernon (1961), también postula que la inteligencia se compone de diversas capacidades que se ubican en una estructura jerárquica de cuatro niveles de generalidad:

  1. En el primer nivel se encuentran los denominados factores específicos, que están muy relacionados con las habilidades requeridas para responder a cada test en particular.
  2. En el siguiente nivel se encuentran los factores de grupo o de carácter menor que agrupan factores específicos.
  3. El siguiente nivel está conformado por dos factores de grupos mayores, por una parte, el factor verbal-educativo (v:ed), que agrupa factores del grupo menor, tales como la comprensión y fluidez verbal, el vocabulario, el cálculo numérico, la memoria, etc., y por otra el factor espacial-mecánico, que engloba factores de grupo menor, tales como habilidades espacial, mecánica, perceptiva, etc.
  4. Por último en el nivel de mayor generalidad se encuentra un factor de inteligencia general similar al factor “g” postulado por Spearman. Según Vernon este factor explica el 40% de la variabilidad de la conducta inteligente en la vida cotidiana.
Philip E. Vernon

(1905-1987) 

Jerarquías mixtas: los modelos de Cattell y Horn 
Son modelos calificados de mixtos en la medida en que, al no contemplar un factor “g”, y focalizarse básicamente en los factores de segundo orden, no son jerarquías puras.
Raymond B. Cattell (1905-1998) es uno de los autores más emblemáticos de la psicología diferencial (40 libros y más de 400 artículos en revistas científicas). Fue discípulo de Spearman y en 1927 presentó su tesis doctoral, bajo la dirección de Burt. Cattell ha estudiado la inteligencia, la personalidad y contribuido al ámbito metodológico, sobre todo al desarrollo y uso de nuevas técnicas estadísticas en el estudio de la inteligencia.
Raymond B. Cattell (1905-1998)
John Horn, discípulo y gran colaborador de Cattell, es uno de los investigadores más brillantes en el estudio de la estructura de la inteligencia. Trabajó con Cattell en el desarrollo del modelo de inteligencia fluida (Gf) e inteligencia cristalizada (Gc), conocido como el modelo Gf-Gc o modelo de Cattel-Horn. La gran aportación de Horn se ve reflejada en su tesis doctoral “Inteligencia fluida y cristalizada: estudio analítico factorial y desarrollo de la estructura entre capacidades mentales primarias”, fue su gran aportación.
John Horn
El modelo Gf-Gc, formulado inicialmente por Cattell en 1943, se desmarca de la concepción unitaria de la inteligencia de Spearman al plantear que existen dos factores generales de inteligencia:
  1. Inteligencia fluida
  2. Inteligencia cristalizada
Posteriormente, la teoría de Cattell con la valiosa aportación de Horn fue contrastada empíricamente mediante el análisis factorial exploratorio y el uso de la rotación oblicua. La Teoría Gf-Gc de la inteligencia (Cattell, 1971) representa una de las elaboraciones más fructíferas y relevantes en este ámbito.
Este modelo considera que la inteligencia se estructura jerárquicamente en tres niveles de diferente generalidad.

Modelo de inteligencia Gf-Gc de Cattell, 1971
  1. En el nivel más básico, se sitúan los factores de primer orden, referidos a las aptitudes mentales primarias de Thurstone, y a algunas de las aptitudes postuladas por Guilford.
  2. En el segundo nivel , se ubican cinco factores de segundo orden (más generales que los del primer nivel). destacan la inteligencia fluida (Gf) y la inteligencia cristalizada (Gc), los restantes factores son la inteligencia visual (Gv), la capacidad de recuperación (Gr) y la velocidad cognitiva (Gs).
  3. En el tercer nivel se encuentran dos factores de tercer orden:
  1. la inteligencia fluida histórica u originaria (Gf-h), que algunos autores identifican con el factor “g” de Spearman o inteligencia heredada.
  1. un factor de aprendizaje común, adquirido fundamentalmente en el ambiente escolar y familiar, que se relaciona con el tiempo que la persona ha estado escolarizada, el interés o motivación que tiene, y su memoria histórica (estos tres aspectos, al operar en conjunción, determinan el aprendizaje).

Dentro de los factores de segundo orden, mientras que la inteligencia fluida presente (Gf-1) proviene exclusivamente de la inteligencia fluida histórica (Gf-h), la inteligencia cristalizada (Gc) es fruto de la interacción entre el grado de inteligencia fluida histórica y del aprendizaje adquirido (Se)  mediante la educación de los años anteriores. La inteligencia fluida presente (Gf-1) es inferida a partir de la Gf-2 (factor de primer orden) que se mide mediante test libres de influencia cultural o culturalmente imparciales (pruebas que permiten evaluar la inteligencia de un individuo sin que en dicha evaluación influya la cultura o medio del que éste proviene). En cambio, la inteligencia cristalizada (Gc) se puede inferir a partir de otras capacidades específicas:

  1. Espacial (S)
  2. Verbal (V)
  3. De razonamiento (R)
  4. Numérica (N)
  5. De fluidez verbal (F)
  6. Mecánica (M)
Inteligencia fluida e inteligencia cristalizada

  1. Inteligencia Fluida (Gf): alude a la capacidad para adaptarse y afrontar situaciones nuevas de forma flexible sin que el aprendizaje previo constituya una fuente de ayuda determinante para su manifestación. La inteligencia fluida está básicamente configurada por aptitudes primarias tales como la inducción y la deducción, las relaciones y clasificaciones figurativas, la amplitud de la memoria asociativa o la rapidez intelectual. Presenta una clara relación con aspectos neurofisiológicos (el desarrollo de asociaciones neuronales), así como una mayor base genética que la inteligencia cristalizada. Esta inteligencia alcanza su máximo desarrollo en torno a la adolescencia, más pronto que la inteligencia cristalizada. A partir de la vida adulta esta capacidad tiende a disminuir en paralelo al envejecimiento y deterior de las estructuras neuronales. Un decremento de la inteligencia fluida puede deberse, al patrón de envejecimiento normal o a accidentes, enfermedades, drogas, etc., que producen lesiones o afecciones en diferentes estructuras cerebrales y del SNC. Esta inteligencia es algo similar al hardware de la inteligencia. Esta capacidad se puede evaluar a partir de test que miden la potencialidad biológica que tiene el individuo para aprender o adquirir conocimiento.
  2. Inteligencia Cristalizada (Gc): se refiere a aquel conjunto de capacidades, estrategias y conocimientos, que representa el nivel de desarrollo cognitivo alcanzado a través de la historia de aprendizaje del sujeto. La inteligencia cristalizada está constituida por aptitudes relativas a la comprensión verbal, el establecimiento de relaciones semánticas, la evaluación y valoración de la experiencia, el establecimiento de juicios y conclusiones, los conocimientos mecánicos o la orientación espacial. Depende en gran medida del aprendizaje derivado de la experiencia previa del sujeto en el ámbito cultural al que pertenece; una persona desarrollará su inteligencia fluida histórica en la medida en que invierta su inteligencia fluida histórica en experiencias de aprendizaje. El potencial de desarrollo intelectual con el que una persona nace (inteligencia fluida histórica) alcanzará un mayor o menor grado según sean sus experiencias educativas. El desarrollo intelectual y el valor máximo alcanzado pueden alargarse más en la vida de una persona en la medida en que su contexto vivencial potencie dicho desarrollo. Esta capacidad se puede evaluar mediante test que evalúen los conocimientos adquiridos a través de la interacción con el medio sociocultural (aptitudes verbales) y se asemejaría al software de la inteligencia.

Metafóricamente, la inteligencia fluida representaría una especie de cascada que fluye, y que se extiende por todo el caudal que la contiene; tendría el potencial del líquido que mana, estando presente en todas las actividades mentales y discurriendo a través del quehacer intelectual de forma natural. En cambio, la inteligencia cristalizada, puede representarse como un diamante que simboliza un cristal sólido, valioso, menos maleable que el agua, y que ha sido pulido (trabajado) a partir de las condiciones ambientales en las que se desarrolló y de las experiencias de aprendizaje. La valía de la inteligencia cristalizada reside en que, conforme pasan los años, puede seguir creciendo hasta la vejez, a diferencia de la inteligencia fluida que a partir  de la juventud, tiende a estabilizarse e ir decreciendo.

Diferencias entre factores Gf-Gc

Tanto la inteligencia fluida como la inteligencia cristalizada son dos factores que han sido ampliamente ratificados, y el punto de partida de un buen número de investigaciones hasta el momento presente.


John Horn, tras ayudar a Cattell en el desarrollo de su teoría estructural de la inteligencia, reformuló el modelo Gf-Gc y elaboró su propio modelo acerca de la organización de las capacidades intelectuales. Este nuevo modelo supone una integración de múltiples autores y paradigmas científicos. En concreto integra:

  1. las leyes neogenéticas del modelo de Spearman
  2. el modelo de Cattell
  3. los postulados del procesamiento de la información
Horn considera que la inteligencia se organiza funcionalmente de forma jerárquica. De esta forma, el desarrollo de las funciones cognitivas más básicas:
  1. detección auditiva
  2. detección visual
  3. memoria a corto plazo
  4. memoria a largo plaza

Dan lugar a capacidades vinculadas al procesamiento asociativo y posibilitan la aparición de la inteligencia fluida y cristalizada.
Siguiendo el esquema de organización de las capacidades intelectuales de Horn:
  1. Habría diez factores de segundo orden
  2. Tanto la jerarquía del desarrollo como la jerarquía del procesamiento de la información siguen un curso que va desde los procesos cognitivos más simples o básico, hasta los más complejos y de mayor generalidad
  3. En la cúspide de esta jerarquía se sitúan la inteligencia fluida como la inteligencia cristalizada
  4. Factores: la velocidad del procesamiento de la información
  5. Horn considera que existen más factores de segundo orden que los establecidos por Cattell, y con distinto significado.

La concepción de la inteligencia , según Cattell y Horn, se focaliza en las habilidades de segundo orden. Para estos autores, un único factor de inteligencia no sería útil para dar cuenta de toda la amplitud del comportamiento inteligente. A pesar de  la evidente importancia de abordar empíricamente las relaciones entre las más de 40 capacidades primarias con cuestiones como:

  1. El desarrollo
  2. El logro académico
  3. Los correlatos neurofisiológicos
  4. Los aspectos genéticos, etc.

Estos autores consideran que esta tarea es especialmente difícil y compleja. En consecuencia, Horn nos dice que el compromiso de la teoría de la inteligencia fluida y cristalizada se sitúa entre estos dos extremos:

  1. dar cuenta de los factores comunes existentes entre las habilidades primarias
  2. interrelaciones existentes entre estas capacidades 
  3. los factores más amplios dentro de su modelo

Factores de segundo orden en la organización de las capacidades mentales propuestos por Horn

  1. Inteligencia fluida (Gf) o razonamiento fluido: Capacidad que se mide a partir de tareas que requieren razonamiento inductivo, deductivo, conjuntivo, disyuntivo para llegar a conocer las relaciones entre los estímulos, para realizar inferencias, etc.
  2. Inteligencia cristalizada (Gc) o conocimiento de aculturación: Este factor se evalúa mediante tareas que indican la amplitud y profundidad del conocimiento de conceptos, y de las formas de razonamiento que han sido desarrollados por las personas a lo largo de los siglos y transmitidos culturalmente de generación en generación. La inteligencia cristalizada podría considerarse como la inteligencia de la cultura que es incorporada por los individuos a través de un proceso de aculturación.
  3. Visualización general (Gv) o procesamiento visual: Este factor se mide mediante tareas que implican el cierre visual y la constancia, así como la fluidez en imaginar la rotación de los objetos.
  4. Procesamiento auditivo (Ga): Este factor se mide a partir de tareas que implican la percepción de patrones de sonido bajo distracción o distorsión, mantenimiento de la conciencia del orden y ritmo entre sonidos, y comprendiendo elementos de grupos de sonidos, tales como coros, y las relaciones entre tales grupos.
  5. Velocidad de procesamiento (Gs): Capacidad implicada en casi todas las tareas intelectuales y que es considerada por algunos autores como el rasgo central de la inteligencia. Se puede medir a través de tareas intelectuales simples (en las que casi todas las personas podrían dar una respuesta correcta si la tarea no fuera de rapidez).
  6. Velocidad de decisión correcta (CDS): Factor central para la inteligencia, medible a partir de la rapidez en emitir respuestas en tareas que requieren la solución de problemas.
  7. Aprehensión-retención a corto plazo (SAR). También denominada memoria a corto plazo (GSM): Considerada a menudo como un rasgo central de la inteligencia, que se puede medir a partir de diferentes tareas que indican la conciencia  de, y la capacidad para recordar, elementos de estimulación inmediata. Es decir, la conciencia en un momento determinado se centra en un evento o en una serie de estímulos y que con posterioridad serán almacenados u olvidados.
  8. Almacenamiento y recuperación a largo plazo (TSR). Denominada también memoria a largo plazo (Glr): Se mide mediante tareas que indican la capacidad para consolidar la información almacenada y que principalmente requieren recuperación, a través de la asociación, de la información que fue almacenada minutos, horas, semanas y años antes.
  9. Detección visual general (vSD): Este factor se mide a partir de tareas que indican rapidez para detectar (en pocos milisegundos) una gran cantidad de información visual (curvatura, simetría, paralelismo, bordes, cuñas, bloques, conos, etc.).
  10. Detección sensorial auditiva (aSD). Denominada memoria de elección: Esta capacidad se puede medir con tareas que requieren tener conciencia, durante breves periodos de tiempo (milisegundos), de cantidades relativamente grandes de información auditiva.

Similitudes conceptuales entre Cattell y Horn

  1. Consideran que las capacidades intelectuales se organizan jerárquicamente (en diferentes niveles de generalidad) y están interconectadas.
  2. Plantean que no existe un factor “g” común a todas las capacidades porque, a paesar de la relación común entre las diferentes capacidades intelectuales, dicho factor no explica toda la varianza común del rendimiento intelectual. Sin embargo, esta concepción de la inexistencia de un factor “g” ha sido criticada por otros autores, ya que tanto Gf como Gc no son factores totalmente independientes mostrando una correlación de aproximadamente 0,50 (Juan-Espinosa, 1997).
  3. Cattell y Horn, tras haber empleado medidas primarias distintas, Cattell empleó aptitudes mentales primarias y Horn partió de procesos básicamente sensoriales, obtienen el mismo resultado: la existencia de factores generales de inteligencia o de segundo orden (Gf y Gc); esta convergencia, después de comenzar sus investigaciones por caminos diferentes, valida la noción de estructura jerárquica de la inteligencia y la existencia de la inteligencia fluida y la inteligencia cristalizada como factores de orden superior por encima del resto de factores de segundo orden.
  4. Coinciden en que la edad influye en las aptitudes a lo largo del ciclo vital y en los efectos de la inteligencia fluida sobre la inteligencia cristalizada.

Diferencias conceptuales entre Cattell y Horn

  1. El número de factores de segundo orden y  el significado adjudicado a cada uno de ellos. Mientras que Cattell y Horn (en sus inicios) hallaron cinco factores de segundo orden dentro de la estructura jerárquica de la inteligencia, posteriormente Horn añadió cinco más, estableciendo por lo tanto diez factores de segundo orden. Estos factores los conceptualizó de forma diferente al modelo inicial.
  2. La heredabilidad de Gf y Gc. Si Cattell consideraba que la inteligencia fluida histórica estaba determinada genéticamente, y en cambio la inteligencia cristalizada presentaba una gran influencia ambiental, Horn plantea que ambos tipos de inteligencia son igualmente heredables pero con influencias genéticas diferentes.
  3. La influencia de unas capacidades en el desarrollo de las demás. Mientras que Cattell concibe que la inteligencia fluida histórica, y la inversión de esta en experiencias de aprendizaje, influyen en el desarrollo del resto de aptitudes mas elementales (factores de primer y segundo orden), Horn entiende que son los procesos psicológicos simples (recepción sensorial, procesamiento asociativo, etc.) los que posibilitan el desarrollo de capacidades más complejas (inteligencia fluida y cristalizada) haciendo que  éstas últimas sobresalgan y se diferencien de las demás en la madurez (Juan- Espinosa 1997).   
Modelo de Cattell
Modelo de Horn











Principales aportaciones de estos autores (Cattell y Horn)
  1. Intento de integración de los modelos estructurales de la inteligencia.
  2. Aplicabilidad en el ámbito de la evaluación al haber construido test relacionados con la inteligencia fluida( test libres de influencia cultural) y cristalizada, inspirar a otros autores en la confección de test que tienen en cuenta los factores postulados por el modelo de Cattell-Horn.
  3. Utilidad en el ámbito neuropsicológico (relaciones interhemisférica, etc.)
  4. Presentación de un modelo evolutivo de la inteligencia.
  5. Interés por los aspectos hereditarios relacionados con la inteligencia.

Jerarquías integradoras más recientes: los modelos de Gustafsson y Carroll
Se entiende por jerarquías integradoras aquellos modelos que han porcurado integrar, más recientemente, todos los modelos estructurales existentes en un modelo único. Dos son los modelos a los que se hace referencia:
  1. El modelo factorial jerárquico HILI de Gustafsson
  2. Modelo de los tres estratos de Carroll

Modelo factorial jerárquico HILI de Gustafsson

En 1980 seguía vigente el debate en torno a la organización de las capacidades mentales y a la estructura de la inteligencia. En concreto, el debate se centraba en:
  1. ¿las capacidades mentales están organizadas jerárquicamente?
  2. si la inteligencia se estructura jerárquicamente ¿en la cúspide de la jerarquía existe un factor general (o factor “g”, tal y como postuló Spearman) o varios factores generales (como indicaron Cattell o Horn)?
  3. ¿la inteligencia fluida hallada por Cattell y Horn coincide con el factor general de inteligencia o son factores diferentes?
  4. ¿existe relación entre los factores de grupo de Vernon y los de Cattell y Horn), etc.


En este contexto Jan-Eric Gustaffson contrastó los modelos de la estructura  de la inteligencia más relevantes a partir del anállisis factorial confirmatorio. Este nuevo método de análisis, presentado en 1965 por Jöreskog, permite contrastar un modelo factorial determinado y comporbar si el modelo se ajusta a los datos empíricos. Como se recordará, dentro de la metodología del análisis factorial, el método confirmatorio, a diferencia del exploratorio, parte de un supuesto o hipótesis a priori que trata  de verificar. Emplea una metodología deductiva, ya que parte de una teoría general apriorística hacia la confirmación empírica particular.

Tras estudiar qué estructura se ajustaba mejor a los datos empíricos, propuso el modelo factorial jerárquico HILI (1988). El término HILI (Hierarchical Lisrel) deriva:

  1. de la estructura jerárquica de la inteligencia confirmado por Gustaffson
  2. del programa estadístico empleado en sus investigaciones (el programa LISREL) que permite analizar modelos de ecuaciones estructurales y que comúnmente se identifican con el análisis factorial confirmatorio.

Este modelo supone:

  1. Una síntesis de los modelos de Thurstone, Cattell-Horn y de Vernon
  2. Una reunificación de los modelos de Cattell-Horn y de Vernon por su gran relevancia y similitud

Las principales conclusiones obtenidas por Gustaffson:

  1. Las capacidades mentales se organizan en una estructura jerárquica con tres niveles de diferente grado de generalidad:
  1. En la base se ubican los factores primarios, tal y como señalaron Thurstone, Guilford, etc. 
  1. En un nivel intermedio, se confirma la presencia de cinco factores de segundo orden que concuerdan con los encontrados por Cattell y Horn, en concreto inteligencia fluida (Gf), inteligencia cristalizada (Gc), inteligencia visual (Gv), capacidad de  recuperación (fluidez/recuerdo) (Gr) y velocidad cognitiva (Gs). 
  1. Y en la cúspide de la jerarquía se sitúa el factor general de inteligencia (factor “g”), tal y como postuló Spearman.
  1. Concibe una clara correspondencia entre el modelo de Vernon y el de Cattell y Horn. 
  1. En concreto identifica el factor “g” con la inteligencia fluida, ya que con el peso factorial de Gf en g se acerca a la unidad
  1. además convergen los factores de segundo orden “verbal-educativo” y “mecánico-espacial” (de Vernon), con la inteligencia cristalizada y la inteligencia visual  (de Cattell y Horn), respectivamente.

La identificación del factor “g” con la inteligencia fluida ha sido puesta en entredicho por el estudio posterior de Carroll (1993), al no encontrar una correlación tan elevada entre ambos factores. También Horn (1997) indica que le factor de inteligencia fluida, al ser un factor de segundo orden, no explica todas las intercorrelaciones entre el resto de factores de segundo orden (inteligencia fluida, inteligencia visual, etc.). Según Juan-Espinosa (1997) no es la inteligencia fluida la que se identifica con el factor “g” de Spearman sino la inteligencia fluida histórica propuesta por el modelo Gf-Gc de Cattel y Horm.


Modelo de los tres estratos de Carroll
John B. Carroll nacido en 1916, discípulo de Thurstone, escribió el libre “Capacidades cognitivas humanas” que supone un compendio integrador y exhaustivo acerca de las aptitudes cognitivas del ser humano. Pretendía obtener un modelo general e integrado de la estructura de la inteligencia human. Revisó y evaluó las investigaciones factoriales más relevantes que hasta la fecha se habían realizado sobre la estructura de la inteligencia.


Síntesis del libro de Carroll “Capacidades cognitivas humanas”

Cooper (1999) resume las principales ideas que contiene este libro y la gama de factores que en el se contemplan:

  1. Tres tipos de capacidad de razonamiento:

  • inductivo
  • deductivo 
  • la necesaria para la resolución de problemas matemáticos

  1. Cinco factores de memoria:
  • desarrollo de la memoria
  • memoria asociativa
  • memorial visual
  • memoria de material significativo
  • recuerdo libre
  1. Entre cinco y ocho factores de percepción visual, incluyendo:

  • velocidad perceptiva
  • capacidad espacial, velocidad de cierre
  • flexibilidad de cierre
  • visualización

  1. Doce factores auditivos que incluyen:

  • la capacidad para escuchar sonidos débiles
  • para localizar sonidos en el espacio
  • recuerdos de tonos, etc.

  1. Nueve factores vinculados a la velocidad con la que las ideas pueden ser:
  • generadas o expresadas
  • incluyendo la fluencia de ideas y verbal.
  1. Una gran variedad de factores asociados con el uso del lenguaje
  2. Diversos factores asociados al rendimiento escolar/conocimiento y habilidades sociales

Etapas del desarrollo del libro de Carroll:
  1. En primer lugar, recopiló una gran cantidad de investigaciones realizdas en múltiples universidades de todo el mundo (bases de datos, matrices de correlaciones entre aptitudes, etc.).
  2. En segundo lugar, sólo consideró aquellas investigaciones que cumplieran unos requisitos mínimos:

contar con muestras relativamente amplias, que la muestra de cada investigación seleccionada estuviera conformada como mínimo por 100 sujetos, y que estuvieran representados distintos grupos de edad (adolescentes, adultos, ancianos).

ofrecer suficiente información acerca de la muestra (edad, distribución de los sujetos en función del sexo, clase social, etc.) y de las variables (aptitudes) consideradas, de esta forma poder realizar al menos interpretacones tentativas acerca de los resultados obtenidos.

contar con un elevado número de variables de rendimiento (test, subtest, etc) que representara adecuadamente las tareas cognitivas correspondientes a las diferentes aptitudes mentales que conforman la inteligencia humana.

presentar la matriz de correlaciones entre las aptitudes, o que se pudiera acceder a las bases de datos originales de cada investigación.

Los resultados de esta laboriosa investigación le condujeron a formular su teoría de la estructura de la inteligencia que denominó teoría de los tres estratos (Carroll,1997). Esta teoría supone una expansión y extensión de teoría previas y represetna la síntesis final de la mayor parte de los modelos existentes sobre la estructura de la inteligencia. Representa un mapa de todas las capacidades cognitivas de la inteligencia humana que se conocen o que se espera que existan (Juan-Espinosa 1997). Se hallaron:

  1. 2.272 factores de primer orden (ciudades)
  2. 572 factores de segundo orden (provincias)
  3. 36 factores de tercer orden (comunidades)

Es importante diferenciar entre el orden en que se obtienen los factores, y el estrato en el que los diferentes factores se ubican:
El orden alude a las operaciones factoriales realizadas para la obtención de los diferentes factores. 

  • así, los factores de primer orden se obtienen mediante un análisis factorial de la matriz de correlaciones entre los factores de primer orden (aplicable sólo si hay dos o más factores de primer orden y si las correlaciones entre los factores son diferentes de cero).
  • los factores de tercer orden mediante la factorización de la matriz de correlaciones de los factores de segundo orden (si hay dos o más factores de segundo orden).

El estrato se refiere al nivel absoluto de generalidad que alcanza un factor, con independencia del orden factorial alcanzado (Juan-Espinosa, 1997) Los diferentes factores se ubican en función de su mayor o menor grado absoluto de generalidad con respecto a las demás capacidades cognitivas. En este sentido, las diferentes aptitudes cognitivas se sitúan dentro de los tres estratos.

Modelo de los tres estratos de Carroll, 1993
Modelo de los tres estratos de Carroll
1. En el primer estrato, el más concreto o específico, se incluye un gran número de aptitudes mentales primarias que se asemejan a las aptitudes primarias planteadas por Guilford. Algunas aptitudes pertenecientes a este primer estrato se refieren a diferentes tipos de velocidad:perceptiva, de razonamiento, de procesamiento semántico, de lectura, etc., al tiempo de reacción, simple y de elección, al conocimiento léxico, a la amplitud de memoria, a la estimación de la longitud, a las relaciones espaciales, a la capacidad de visualización, a la discriminación de sonidos, frecuencia, intensidad, duración del habla, etc., a la aptitud para localizar sonidos, a la fluencia, asociativa, expresiva, figural, de palabras, etc., a la facilidad numérica, etc.
2. El segundo estrato corresponde a factores que tienen un mayor grado de generalidad que los factores del primer estrato. Estos factores se representan con el número 2, indican la pertenencia la segundo estrato, y una letra, perteneciente a la capacidad concreta a la que se refiere. Un resumen de los principales factores pertenecientes al segundo estrato:
Inteligencia fluida (2F): representa diferentes capacidades que implican procesos intelectuales básicos y que permiten realizar tareas intelectuales libres en su mayor parte de conocimientos culturales. Algunas de las aptitudes implicadas son la abstracción, la inducción, la capacidad de generalización, el razonamiento, la visualización, etc.
Inteligencia cristalizada (2C): capacidad relacionada con la adquisición de nuevos conocimientos, que está vinculada al aprendizaje, la experiencia, la socialización, etc. Esta capacidad está compuesta por aptitudes tales como el conocimiento léxico, la escucha, la fluencia oral, la gramática, la velocidad lectora, la escritura, la capacidad para los idiomas no maternos, etc.
Memoria y aprendizaje (2Y): capacidad implicada en tareas que requieren del aprendizaje y de la memorización de conceptos nuevos. Algunas aptitudes primarias englobadas dentro de esta capacidad son la amplitud de memoria, la memoria asociativa, el recuerdo libre, etc.
Percepción visual (2V): capacidad referida a la percepción de formas y al procesamiento sensorio-perceptivo visual. Algunas aptitudes primarias son la rapidez perceptiva, la percepción de ilusiones ópticas, la visualización, la velocidad y flexibilidad de cierre, las relaciones espaciales, la estimación de longitudes, etc.
Percepción auditiva (2U): engloba factores primarios vinculados con tareas perceptivas pertenecientes al ámbitos sensorial auditivo. Algunos de los factores primarios representados por este factor son la discriminación de la frecuencia, intensidad, duración de los sonidos, de la discriminación de sonidos del habla, de la percepción del ritmo, del recuerdo de patrones de sonidos, etc.
Capacidad de recuperación (2R): capacidad relativa al rendimiento de un sujeto al realizar una tarea que requiere recordar información almacenada en la memoria. Esta capacidad engloba aptitudes como la fluidez asociativa, expresiva, de ideas, de flexibilidad figural, etc.
Velocidad cognitiva (2S)Rapidez de procesamiento (2T): son dos capacidades relacionadas con las tareas que exigen rapidez en la actividad o en el rendimiento cognitivo. Dentro de estos dos factores, se engloban aptitudes tales como la velocidad para realizar un test, la velocidad perceptiva, el tiempo de reacción, simple y de elección, la velocidad de procesamiento semántico, etc.
3. El tercer estrato es el más general se refiere a un único factor de inteligencia general (denominado 3G) se corresponde con el factor “g” de Spearman. Este factor está vinculado a la mayoría de factores de segundo orden, y suele aparecer en el segundo o tercer nivel de factorización. El factor “g” no representa por igual a todos los factores del segundo estrato. De hecho, los factores mejor representados por este factor general son la inteligencia fluida y la inteligencia cristalizada.
El modelo de los tres estratos de Carroll supone una expansión, extensión e integración de las teorías previas acerca de la estructura de la inteligencia. En este sentido:
  1. en el tercer estrato se ubica un factor “g” planteado por Spearman (su teoría bifactorial ya que sugiere la existencia de dos estratos) 
  2. en el segundo estrato, aparecen los mismos factores postulados por Cattell y Horn, coincidiendo todos ellos en la importancia de los dos factores: la inteligencia fluida y la inteligencia cristalizada. 
  3. en el primer estrato se ubican las aptitudes primarias, como planteó Thurstone. El modelo de los tres estratos converge en una estructura jerárquica de las aptitudes mentales tal y como defendieron Burt, Vernon, Cattell, Hakstian y Horn, entre otros.
Guilford, entre otros no comparte la opinión de Carroll. Le cuesta admitir la existencia de factores de orden superior (o diferentes niveles jerárquicos) en la estructura de la inteligencia, o de Gadner que postula la existencia de múltiples inteligencias que son independientes entre sí. Carroll indica que su teoría guarda un cierto parecido con la de Gardner. en concreto dice que las capacidades amplias o factores pertenecientes al segundo estrato, se corresponden a grandes rasgos con los siete inteligencias de Gardner. 

Evaluación de la inteligencia
No se sabe con exactitud cuántas capacidades mentales existen. Cuando se quiere describir la inteligencia o las capacidades mentales de una persona se recurre a diferentes pruebas psicométricas (test). Es importante la selección de test que más se  adecuen al objeto de evaluación. Si se quiere conocer la rapidez de la inteligencia general se puede emplear el test de matrices progresivas de Raven o emplear diferentes test de dominós como el D-70 de Kowrousky y Rennes (TES, 2000)
Si quiere seleccionar a los candidatos idóneos para ocupar un puesto de trabajo en donde se deben leer e interpretar planos y alzados, operar con imágenes y figuras geométricas, pueden ser de gran utilidad pruebas que permitan evaluar la capacidad espacial. Es decir, estudiar aptitudes primarias o factores correspondientes al primer estrato de la teoría de Carroll, puede ser muy útil.
Desde la perspectiva psicométrica de la inteligencia, los modelos jerárquicos consideran que las capacidades intelectuales más generales de una persona se pueden conocer mediante la evaluación de los factores de segundo orden (Cattell y Horn), o de los factores correspondientes al segundo estrato de la teoría de Carroll (ambos tipos de factores muestran una clara convergencia). 
A partir de la evaluación de dichos factores se puede lograr una aproximación muy buena a la inteligencia particular de cada persona.
Cooper (1999) se puede explicar el rendimiento de una persona:
  1. en un test psicológico determinado en términos de habilidades mentales primarias (Thurstone)
  2. en términos de capacidades correspondientes a factores de segundo orden, inteligencia fluida o inteligencia cristalizada, percepción visual, velocidad de procesamiento, etc. 
  3. en términos de su capacidad general, factor “g” de Spearman.
test de Raven
Test de dominós
Test de capacidad espaciales
Aportaciones de los modelos estructurales de la inteligencia

¿Qué representan los modelos estructurales para el estudio de la inteligencia y a las diferencias individuales en inteligencia? 
  1. El intento más exhaustivo de identificación de las dimensiones básicas de las habilidades cognitivas.
  2. La búsqueda de una estructura significativa e interpretable, de carácter relativamente estable de las capacidades humanas, que pueda guiar el desarrollo de teorías de la inteligencia y la cognición. Los modelos psicométricos son valiosos en la formación de hipótesis.
  3. La contribución más importante al estudio de las deferencias individuales en inteligencia.
  4. Instrumentos útiles para establecer las relaciones de la inteligencia (medida a través de los factores obtenidos) con otras variables de carácter empírico, como los procesos cognitivos, los biológicos o las diferencias entre culturas.
  5. La orientación más clara hacia la clasificación, predicción y selección, a partir del análisis de las diferencias individuales obtenidas, hacia una vertiente tecnológica o aplicada del conocimiento.  
Críticas a las teorías estructurales:
  1. El uso de los test de CI por presentar una orientación excesivamente genetista, determinista  y susceptible de alentar prejuicios sociales dadas las diferencias encontradas en el CI de distintas razas, clases sociales, o entre hombres y mujeres.
  2. Ha generado fuertes polémicas sociales, llegando a arbitrarse legislaciones acerca del uso de los test con finalidad de contener los posibles abusos derivados de una utilización incorrecta de los mismos.
  3. Llegar a prohibirse la utilización de test mentales en algunos momentos históricos y lugares concretos como en Rusia.

Reflexiones críticas:
  1. Función meramente descriptiva que no permite articular mecanismo explicativo alguno, Los diferentes modelos estructurales se obtienen a partir de las relaciones entre diferentes pruebas de inteligencia, a partir de índices estadísticos como la correlación no se puede establecer relaciones de causalidad.
  2. Carácter latente y estático. Los factores defendidos por los estructuralistas no revelan nada acerca de la naturaleza de la inteligencia o su funcionamiento. Stenberg, Carroll o Horn señalan que dos personas con las mismas puntuaciones en un test mental clásico pueden haber obtenido el mismo resultado a partir de procesos cognitivos diferentes, de igual modo, un mismo CI puede estar configurado por perfiles de capacidades distintas, sin que ello pueda ser apreciado a partir de una puntuación global en CI.
  3. Criterios subjetivos de elaboración teórica. No parecen existir diferencias de fondo entre las teorías o las estructuras propuestas, a pesar de la proliferación existente. Muchas teorías factoriales han mostrado una mayor diferenciación en términos de la orientación de los ejes factoriales para una solución dada, que en cualquier otra cuestión fundamental, Son, matemáticamente hablando equivalentes y dependen del criterio subjetivo del autor.
  4. Dificultad de falsación. Los modelos propuestos son útiles para la formación de hipótesis pero no permiten una falsación científica.
  5. Carácter artificial de las investigaciones psicométricas y falta de atención a los contextos reales en donde la conducta inteligente se produce, las pruebas basadas en problemas que no son reales ni cotidianos, y en la medida en que los psicólogos trabajan con puntuaciones y no con personas.
  6. Carácter estrictamente cuantitativo, centrado únicamente en el análisis de diferencias individuales con el objetivo de situar a cada sujeto en una posición dada, dentro de un grupo normativo, independientemente de la importancia del proceso intelectual, en si de carácter cualitativo.
  7. Carácter reduccionista de los procedimientos de la evaluación: la precisión de la respuesta emitida ha sido el índice habitual empleado en los test psicométricos. A excepción del nivel de dificultad de los ítems, parámetros tales como el número de cuestiones resueltas o la velocidad de respuesta han sido usualmente desatendidos.
  8. Escaso poder de intervención. Dado que no analizan procesos intervinientes, sino resultados finales, no permiten elaborar estrategias efectivas para poder intervenir en donde sea necesario, ni desarrollar programas de entrenamiento de la inteligencia.
Aunque no hay un acuerdo único para las descripción de la estructura de la inteligencia, la mayoría de los investigadores utilizan similares, si no idénticos sistemas. 
Conclusiones recientes de Horn sobre la estructura de la inteligencia, 1995
  1. Existen factores comunes generales que abarcan diferentes capacidades. Existe una gran redundancia en cuanto a los aspectos que evalúan los test. Estos procedimientos de evaluación de la inteligencia comparten un gran porcentaje de varianza (evalúan aspectos comunes) y por ese motivo, un elevado número de medidas de las capacidades humanas pueden ser descritas, con gran fiabilidad, mediante un número relativamente pequeño de factores comunes. 
  2. La inteligencia se organiza jerárquicamente.
  3. Se han encontrado cuatro niveles de factores comunes dentro de la estructura jerárquica de la inteligencia. 40 aptitudes primarias se resumen en 10 factores de segundo orden y de ellos se obtienen 2 factores comunes de tercer orden. Estos dos factores están relacionados positivamente, lo cual indica la existencia de un factor común.

Puntualizaciones planteadas por Carroll, 1997

  1. Queda mucha labor por hacer en torno al estudio analítico-factorial de las capacidades cognitivas.
  2. No obstante, las limitaciones del análisis factorial no son tan serias, los análisis confirmatorios modernos pueden contribuir a paliar algunas de las principales deficiencias de los modelos psicométricos tradicionales de carácter exploratorio.
  3. El mapa de las capacidades cognitivas presenta errores de emisión y de omisión que deben ser detectados y eliminados.
  4. Es necesario investigar el desarrollo, la estabilidad y el grado en el que se pueden enseñar y educar las capacidades.
  5. La teoría comprehensiva de Carroll necesita ser validad posteriormente.
  6. Carroll considera que su teoría tiene así mismo importantes aplicaciones en el ámbito de la psiconeurología y genética humana.
Aspectos todos que tienen gran interés en la práctica educativa, clínica y el industrial. 


Entonces ¿Sabemos lo que es la inteligencia?

Dalí 1936
El crimen fue en Granada

Se le vio, caminando entre fusiles,

por una calle larga,

salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico.
-sangre en la frente y plomo en las entrañas-.
…Que fue en Granada el crimen
sabed -¡pobre Granada!-, en su Granada…
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
Ya el sol en torre y torre; los martillos
en yunque – yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.

“Porque ayer en mi verso, compañera,

sonaba el golpe de tus secas palmas,

y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban…
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!”
Se le vio caminar…
Labrad, amigos,
de piedra y sueño, en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!


Esta poesía se la escribe Antonio Machado a Federico García Lorca, y en ella trata su muerte, explicando los últimos momentos del poeta antes de ser fusilado, y los sentimientos de él y de Lorca.


¿Tenía Dalí el factor “g”?

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